Varsovia

Un paseo por Varsovia, la capital de Polonia

Con cerca de dos millones de habitantes, la capital de Polonia se extiende esplendorosa a ambas orillas del Vístula. Devastada casi en su totalidad durante la Segunda Guerra Mundial, se vio reducida a escombros y 700.000 personas perdieron la vida. Reconstruida durante más de una década, hoy en día es una de las urbes más visitadas de Europa y no le faltan motivos: historia se mire donde se mire, museos, música a raudales y una gastronomía tan variada como sorprendente. Hay mucho que ver Varsovia. ¿Nos acompañas en este paseo? Qué ver en Varsovia Palacio de la Cultura y la Ciencia El edificio más alto de Polonia es el más representativo de su capital, con 237 metros de altura repartidos en 42 pisos, y más de 3.000 oficinas de diferentes empresas e instituciones. En su interior alberga también la Academia de Ciencias Polaca, varios museos, una sala de cine, y dos universidades privadas. No dejes de sacar entrada para admirar las vistas de Varsovia desde su mirador de la planta 30, por tan solo 20 zlotys. Museo Chopin Uno de los mejores compositores de todos los tiempos nació en Polonia y es venerado en su capital de diferentes maneras. Además de dar nombre a su principal aeropuerto, existen estatuas, bancos sonoros en plena calle y, cómo no, su propio museo. Objetos personales, cartas, manuscritos de algunas de sus obras más famosas, fotografías e, incluso, uno de sus pianos, pueden contemplarse en el Museo Chopin, uno de los imprescindibles que ver en Varsovia aunque no te interese su música. El precio de la entrada es de 23 zlotys y hay tickets especiales para familias. Los miércoles el acceso es gratuito. POLIN Museum of the History of Polish Jews Ubicado en el antiguo gueto, este impresionante y original edificio que ver en Varsovia abrió sus puertas en 2013. Nombrado Museo del Año en Europa en 2016, el POLIN Museum of the History of Polish Jews recorre la historia de los judíos polacos a lo largo de más de 1.000 años, desde la Edad Media hasta nuestros días. El precio de la entrada es de 27 zlotys, siendo gratuita los jueves. Museo del Alzamiento de Varsovia Las antiguas cocheras del tranvía acogen más de 800 piezas y 1.500 fotografías y documentos gráficos y sonoros sobre el Alzamiento de Varsovia. Fue la mayor rebelión civil contra la Alemania nazi en la Segunda Guerra Mundial. Del 1 de agosto al 2 de octubre de 1944, las tropas polacas resistieron al asedio germano, siendo finalmente superadas por ellos con un resultado de más de 250.000 muertos. La mayoría de ellos fueron ejecutados, dejando la ciudad destruida en un 85% de su totalidad. El acceso al Museo del Alzamiento de Varsovia es gratuito los domingos. Plaza del Mercado de Varsovia La más conocida de sus plazas es la más antigua del centro histórico, uno de los principales puntos que ver en Varsovia. Destruida tras el Alzamiento antes reseñado, fue restaurada tras la Segunda Guerra Mundial, convirtiéndose en una de las más bellas de toda Europa. Rodeada de tiendas, cafeterías y restaurantes con mucho encanto, se divide en cuatro lados que hacen referencia a diferentes parlamentarios polacos: Barss, Dekert, Kollataj y Zakrzewski. Ciudad Vieja de Varsovia Patrimonio de la Humanidad a pesar de haber sido casi destruida durante la Segunda Guerra Mundial, supo resurgir de sus cenizas para convertirse en uno de los imprescindibles que ver en Varsovia. El salón cultural de la ciudad se fundó en el siglo XIII y en su interior podemos encontrar la Barbacana y parte de la muralla de la ciudad. Así como el Castillo Real, construido en el siglo XV y que fuera residencia de los príncipes de Mazovia, Iglesia de San Martín o Basílica Archicatedral del Martirio de San Juan Bautista Mártir. Antiguo gueto de Varsovia Esta línea separaba el resto de la ciudad del mayor gueto judío establecido en Europa durante el Holocausto. En su interior fueron recluidos todos los judíos de Varsovia, así como de otras regiones de Polonia, llegando a malvivir en él alrededor de 400.000 personas. Durante sus tres años de existencia la población se redujo a 50.000 habitantes, falleciendo el resto como consecuencia de enfermedades, hambre y deportaciones a campos de concentración y exterminio. Un lugar muy triste que ver en Varsovia. Cementerio Powązki No podemos evitarlo… Nos gustan los cementerios… Ni tan siquiera los 15 grados bajo cero, con sensación térmica de -30, nos impidieron visitar el Powązki. En él descansan múltiples personalidades de Polonia, como los padres de Chopin, el Premio Nobel de Literatura Władysław Reymont o el director de cine Krzysztof Kieślowski, principal motivo de nuestra visita. Dónde comer en Varsovia La gastronomía polaca es tan sabrosa como variada y son muchos los restaurantes en Varsovia, dependiendo del presupuesto de tu viaje. Si no te apetece gastar demasiado dinero, busca tabernas en las que encontrarás comida casera y los platos más típicos del país.Mejores paquetes vacacionales Qúe se bebe en Varsovia Dónde dormir en Varsovia Aunque las primeras noches las pasamos en un apartamento, las dos últimas reservamos una habitación superior con acceso al club en el Intercontinental Warsaw, uno de los mejores hoteles de Varsovia. Con vistas de la ciudad casi en 360 grados (según se aprecia en la imagen anterior), está ubicado en la planta 41 y, de 7 de la mañana a 9 de la noche, ofrece una amplia selección de refrescos, snacks, infusiones y cafés. Cómo ir del aeropuerto de Modlin a Varsovia

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Hotel Intercontinental Varsovia, un cinco estrellas de lujo

La cadena Intercontinental es de sobra conocida por sus establecimientos repartidos a lo largo y ancho del planeta. Hacía tiempo que teníamos ganas de dormir en uno de sus hoteles. Varsovia y sus precios, mucho más módicos que en el resto de Europa, fueron la excusa perfecta para reservar en el Intercontinental Warsaw, en pleno centro. Y, ya puestos, por unos euros más, nos apetecía pasar nuestra última noche en Polonia en una de sus habitaciones deluxe con acceso al club lounge. Sin duda, una de las mejores experiencias que hemos tenido en mucho tiempo. La habitación del Intercontinental Varsovia Amplísima, con 35 metros cuadrados, y una confortable cama con carta de almohadas. Además de wifi de cortesía, incluye un gran escritorio para trabajar cómodamente, cafetera Nespresso, hervidor de agua y facilidades para preparar té, con servicio de leche sin ningún coste durante gran parte del día. El baño del Intercontinental Varsovia Con ducha y bañera separadas, espejo de aumento, peso, deliciosos amenities y la posibilidad de escuchar la televisión gracias a un curioso sistema de audio. Además de albornoces y zapatillas, pone a disposición de sus clientes un buen número de esponjosas toallas. Las vistas desde la habitación Situado frente al Palacio de la Cultura, uno de los edificios más emblemáticos de la capital polaca, las vistas desde algunas de las estancias del Intercontinental Varsovia son espectaculares. Nuestra habitación, en la planta 33, nos regaló estas imágenes. El club lounge, la joya del Intercontinental Varsovia Está ubicado en la planta 41 y goza de vistas casi en 360 grados de Varsovia. Abre de 7 de la mañana a 9 de la noche y, durante todo el día, ofrece una gran selección de refrescos, snacks, infusiones y cafés. Desde los macarons de la hora del té al desayuno, pasando por el pequeño bufet de la cena, todo resulta perfecto en el club lounge, al que se accede con una tarjeta especial. Solo sirve alcohol de seis a ocho de la tarde, pero la variedad no puede ser mayor: vinos, cervezas de varios tipos, espumoso y licores como vodka, coñac, ron, whisky, ginebra o tequila. Además de la exclusividad de un espacio como éste, merece la pena pagar algo más y disfrutar así de una cena ligera, con varios platos calientes, ensaladas, quesos y sopas. O desayuno a la mañana siguiente, en el que es posible pedir huevos o tortillas al gusto hechas al momento. Detalles como varios tipos de leche, fruta fresca o confituras caseras marcan la diferencia en el Intercontinental Varsovia. Zona wellness o la guinda del pastel Ya sabéis que somos unos amantes de spas y piscinas climatizadas. Junto al del Sofitel Hamburg, The Westin Valencia y el onsen del Hotel Dormy Inn, en Tokio, el del Intercontinental Varsovia ha pasado a ser uno de nuestros favoritos. Al lado de su gran piscina con vistas a Varsovia, hay un jacuzzi para seis personas, sauna y baño de vapor. Y los deportistas pueden ejercitarse en las enormes instalaciones de su gimnasio, con todo tipo de aparatos para mantenerse en forma. El horario es amplísimo, hasta las once de la noche. Y con una excelente noticia para los que somos poco amigos de los niños: no se permite su entrada a partir de las seis de la tarde, con lo cual silencio y relax están más que asegurados. Al ser los primeros días de 2017, el precio de esta habitación era algo superior a lo normal: alrededor de 160 euros. Pero te recomendamos que eches un vistazo a su web para encontrar una buena oferta y alojarte en uno de los mejores hoteles de Varsovia. ¡No te arrepentirás! *Crédito fotografía destacada © Hotel Intercontinental Varsovia.

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