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<oembed><version>1.0</version><provider_name>Marta Carnero</provider_name><provider_url>https://martacarnero.es/en</provider_url><title>Qu&#xE9; hacer en Shirakawa-go, un paseo por la aldea hist&#xF3;rica de Jap&#xF3;n - Marta Carnero</title><type>rich</type><width>600</width><height>338</height><html>&lt;blockquote class="wp-embedded-content" data-secret="4TXIlvU6k1"&gt;&lt;a href="https://martacarnero.es/en/blog/shirakawa-go-japon/"&gt;Qu&#xE9; hacer en Shirakawa-go, un paseo por la aldea hist&#xF3;rica de Jap&#xF3;n&lt;/a&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;iframe sandbox="allow-scripts" security="restricted" src="https://martacarnero.es/en/blog/shirakawa-go-japon/embed/#?secret=4TXIlvU6k1" width="600" height="338" title="&#x201C;Qu&#xE9; hacer en Shirakawa-go, un paseo por la aldea hist&#xF3;rica de Jap&#xF3;n&#x201D; &#x2014; Marta Carnero" data-secret="4TXIlvU6k1" frameborder="0" marginwidth="0" marginheight="0" scrolling="no" class="wp-embedded-content"&gt;&lt;/iframe&gt;&lt;script&gt;
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&lt;/script&gt;</html><thumbnail_url/><thumbnail_width/><thumbnail_height/><description>Declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1995, la&nbsp;aldea hist&#xF3;rica de Shirakawa-go fue, sin duda, el pueblo con m&#xE1;s encanto de los que encontramos en el Lovers in Japan. Situada entre Takayama y&nbsp;Kanazawa, en plenos Alpes japoneses, El pueblo del r&#xED;o blanco -como se le conoce- es uno de esos lugares id&#xED;licos que rezuman paz y tranquilidad. Tras conocer grandes urbes como Tokio u Osaka, nos parec&#xED;a imposible que existiera un Jap&#xF3;n donde la poblaci&#xF3;n no supera los 700 habitantes. O donde las casas est&#xE1;n construidas de madera y paja, con sus propios campos para cultivar arroz. Las viviendas t&#xED;picas de Shirakawa-go Estas viviendas tan caracter&#xED;sticas de Shirakawa-go, de un estilo arquitect&#xF3;nico conocido como&nbsp;Gassho-zukuri&nbsp;o&nbsp;construcci&#xF3;n con las palmas de las manos juntas, est&#xE1;n rematadas con puntiagudos techos. Su fin es soportar las fuertes precipitaciones de nieve, muy abundantes en esta zona y que, como pudimos ver en diferentes fotograf&#xED;as, forman un paisaje de aut&#xE9;ntico cuento. En nuestro caso, la visita a Shirakawa-go fue en septiembre, con un calor de justicia. Lo que hac&#xED;a complicado pensar que en invierno las temperaturas puedan llegar a alcanzar muchos grados bajo cero. Tuvimos que hacer un par de paradas para refrescarnos con unas Asahi o un delicioso helado de t&#xE9; verde en alguna de las izakayas donde tambi&#xE9;n es posible comer pero, sobre todo, relajarse. Dos de los detalles que hacen todav&#xED;a m&#xE1;s especial a este diminuto pueblo de la monta&#xF1;a son las regaderas que recorren sus calles -al igual que sucede en la localidad salmantina de&nbsp;Candelario-. Pobladas de enormes carpas, adem&#xE1;s de las peque&#xF1;as tiendas donde es posible comprar productos artesanales y todo tipo de souvenirs. Siguiendo con nuestro paseo, nos llam&#xF3; la atenci&#xF3;n el puesto que una anciana ten&#xED;a a la puerta de su casa para vender tomates de su propia huerta. En un recipiente lleno de agua fr&#xED;a flotaban decenas de ellos para escoger el que m&#xE1;s que te apeteciera por 100 yenes. Por si no lo sab&#xE9;is, la fruta y la verdura son bastante caras en Jap&#xF3;n, ya que al haber pocos terrenos, se cotizan mucho. De ah&#xED; que el precio de una pieza fuese de alrededor de 1 euro. Ternera de Hida para almorzar Una de las especialidades de la zona de Shirakawa-go es la sublime ternera de Hida. Encontramos un peque&#xF1;o local donde la vend&#xED;an en forma de bollito relleno (bun) y empanada en rodajas, as&#xED; que aprovechamos para almorzar. La verdad es que es tan sabrosa que puede resultar adictiva. Dos o tres horas son suficientes para conocer esta id&#xED;lica villa japonesa a la que se accede por un puente colgante de piedra. Y en la que tambi&#xE9;n es posible pernoctar en alguno de los t&#xED;picos ryokanes. Hab&#xED;amos le&#xED;do que a las seis de la tarde las calles de Shirakawa-go estaban desiertas y era necesario caminar en compa&#xF1;&#xED;a de una linterna debido a la escasa iluminaci&#xF3;n. Por lo que decidimos que el campamento base estuviera en Takayama, desde donde llegamos en autob&#xFA;s en unos sesenta minutos.&nbsp;El precio del billete de ida y vuelta es de unos 35 euros por persona. &#xBF;Te ha gustado este paseo por Shirakawa-go? &#xBF;Conoces los Alpes japoneses?</description></oembed>
