{"version":"1.0","provider_name":"Marta Carnero","provider_url":"https:\/\/martacarnero.es\/en","title":"'Casa Bot\u00edn', el restaurante m\u00e1s antiguo del mundo est\u00e1 en Madrid - Marta Carnero","type":"rich","width":600,"height":338,"html":"<blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"oYTVtR7oV4\"><a href=\"https:\/\/martacarnero.es\/en\/blog\/casa-botin-restaurante-en-madrid\/\">&#8216;Casa Bot\u00edn&#8217;, el restaurante m\u00e1s antiguo del mundo est\u00e1 en Madrid<\/a><\/blockquote><iframe sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" src=\"https:\/\/martacarnero.es\/en\/blog\/casa-botin-restaurante-en-madrid\/embed\/#?secret=oYTVtR7oV4\" width=\"600\" height=\"338\" title=\"&#8220;&#8216;Casa Bot\u00edn&#8217;, el restaurante m\u00e1s antiguo del mundo est\u00e1 en Madrid&#8221; &#8212; Marta Carnero\" data-secret=\"oYTVtR7oV4\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\" class=\"wp-embedded-content\"><\/iframe><script>\n\/*! This file is auto-generated *\/\n!function(d,l){\"use strict\";l.querySelector&&d.addEventListener&&\"undefined\"!=typeof URL&&(d.wp=d.wp||{},d.wp.receiveEmbedMessage||(d.wp.receiveEmbedMessage=function(e){var t=e.data;if((t||t.secret||t.message||t.value)&&!\/[^a-zA-Z0-9]\/.test(t.secret)){for(var s,r,n,a=l.querySelectorAll('iframe[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),o=l.querySelectorAll('blockquote[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),c=new RegExp(\"^https?:$\",\"i\"),i=0;i<o.length;i++)o[i].style.display=\"none\";for(i=0;i<a.length;i++)s=a[i],e.source===s.contentWindow&&(s.removeAttribute(\"style\"),\"height\"===t.message?(1e3<(r=parseInt(t.value,10))?r=1e3:~~r<200&&(r=200),s.height=r):\"link\"===t.message&&(r=new URL(s.getAttribute(\"src\")),n=new URL(t.value),c.test(n.protocol))&&n.host===r.host&&l.activeElement===s&&(d.top.location.href=t.value))}},d.addEventListener(\"message\",d.wp.receiveEmbedMessage,!1),l.addEventListener(\"DOMContentLoaded\",function(){for(var e,t,s=l.querySelectorAll(\"iframe.wp-embedded-content\"),r=0;r<s.length;r++)(t=(e=s[r]).getAttribute(\"data-secret\"))||(t=Math.random().toString(36).substring(2,12),e.src+=\"#?secret=\"+t,e.setAttribute(\"data-secret\",t)),e.contentWindow.postMessage({message:\"ready\",secret:t},\"*\")},!1)))}(window,document);\n\/\/# sourceURL=https:\/\/martacarnero.es\/wp-includes\/js\/wp-embed.min.js\n<\/script>","thumbnail_url":"https:\/\/pasean2.com\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/Casa-Botin-Madrid-min-e1615488544523.jpg","thumbnail_width":null,"thumbnail_height":null,"description":"\u00bfCu\u00e1ntos cochinillos se habr\u00e1n asado en este horno? \u00bfSe llevar\u00eda alguno al buche don Benito? Son preguntas que me hago cada vez que entro en Casa Bot\u00edn. La visita de familiares y amigos a la capital madrile\u00f1a es siempre la excusa perfecta para darse un homenaje en este restaurante que figura en el Libro Guinness de los R\u00e9cords como el m\u00e1s antiguo del mundo. Fundado en 1725 como posada con horno de le\u00f1a por Jean Botin y su esposa, en el n\u00famero 17 de la calle de Cuchilleros, pas\u00f3 a manos de su sobrino (de ah\u00ed su nuevo nombre, Sobrino de Bot\u00edn) al no tener aquellos descendencia. Cuenta la leyenda de este establecimiento que incluso un jovenc\u00edsimo Francisco de Goya trabaj\u00f3 all\u00ed de friegaplatos hacia 1765. No ser\u00eda hasta comienzos del siglo XX cuando el negocio pasar\u00eda a manos de la familia Gonz\u00e1lez, que actualmente lo regenta ya en tercera generaci\u00f3n. \u00bfDon Benito? os habr\u00e9is preguntado. Pues s\u00ed, don Benito P\u00e9rez Gald\u00f3s, de cuya obra me declaro incondicional, menciona el Restaurante Bot\u00edn en varias de sus novelas m\u00e1s reputadas: &#8216;Fortunata y Jacinta&#8217;:&nbsp;\u201cAnoche cen\u00f3 en la pasteler\u00eda del Sobrino de Bot\u00edn, en la calle de Cuchilleros\u201d. &#8216;Misericordia&#8217;: \u00abCeledonia, ponte tu falda nueva, que vas a casa de Bot\u00edn. Te apuntar\u00e9 en un papelito lo que quiero, para que no te equivoques\u00bb. &#8216;Torquemada y San Pedro&#8217;:&nbsp;\u00abEn una y otra acera reconoci\u00f3, como se reconocen caras familiares y en mucho tiempo no vistas, las tiendas que bien podr\u00edan llamarse hist\u00f3ricas, madrile\u00f1as de pura raza (&#8230;) la c\u00e9lebre casa de comidas Sobrinos de Bot\u00edn&#8230;\u00bb. Las delicias de Casa Bot\u00edn Pero vamos a la parte gastron\u00f3mica, que seguro que es la que m\u00e1s os interesa. Son cl\u00e1sicos ya en nuestras comidas estos dos entrantes, que nos encantan, unas setas a la segoviana, con jam\u00f3n, ajo y perejil picados. Y ensalada riojana, muy completa con lechuga, tomate, ventresca, alcachofas, pimientos asados, huevo cocido, trigueros y aceitunas. Como pod\u00e9is imaginar por la foto del espectacular horno, que data de la fecha de inauguraci\u00f3n, la especialidad de Casa Bot\u00edn son los asados de cordero y cochinillo. Los tres paseantes -nos acompa\u00f1\u00f3 en esta ocasi\u00f3n el gran Nacho Carnero&#8211; elegimos cochinillo de segundo plato. Delicioso, con la piel tan crujiente que no quieres que se termine nunca&#8230; El postre fue, como otras veces, la tarta Bot\u00edn, un suculento bizcocho con merengue y crema pastelera, que lejos de empalagar resulta inolvidable. Nada mejor que un excelente tinto para acompa\u00f1ar la carne. No nos hizo falta mirar la amplia carta de vinos. Ya lo hab\u00edamos pedido en anteriores ocasiones. Un Vi\u00f1a Ardanza Reserva Especial es siempre una apuesta segura y \u00fanica. Continuar\u00e9 yendo a Casa Bot\u00edn siempre que haya una ocasi\u00f3n especial, y seguir\u00e9 so\u00f1ando que en alg\u00fan momento, durante la comida o tras ella, paseando por los alrededores de la madrile\u00f1a Plaza Mayor, mi mirada se cruzar\u00e1 con la de don Benito, y yo le har\u00e9 una peque\u00f1a reverencia. Nacho, Jota y yo sabemos el porqu\u00e9."}