{"version":"1.0","provider_name":"Marta Carnero","provider_url":"https:\/\/martacarnero.es\/en","title":"Descubriendo la clase 'business' de Iberia con un 'upgrade' gratuito - Marta Carnero","type":"rich","width":600,"height":338,"html":"<blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"ssyz6XQSZY\"><a href=\"https:\/\/martacarnero.es\/en\/blog\/descubriendo-la-clase-business-de-iberia\/\">Descubriendo la clase &#8216;business&#8217; de Iberia con un &#8216;upgrade&#8217; gratuito<\/a><\/blockquote><iframe sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" src=\"https:\/\/martacarnero.es\/en\/blog\/descubriendo-la-clase-business-de-iberia\/embed\/#?secret=ssyz6XQSZY\" width=\"600\" height=\"338\" title=\"&#8220;Descubriendo la clase &#8216;business&#8217; de Iberia con un &#8216;upgrade&#8217; gratuito&#8221; &#8212; Marta Carnero\" data-secret=\"ssyz6XQSZY\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\" class=\"wp-embedded-content\"><\/iframe><script>\n\/*! This file is auto-generated *\/\n!function(d,l){\"use strict\";l.querySelector&&d.addEventListener&&\"undefined\"!=typeof URL&&(d.wp=d.wp||{},d.wp.receiveEmbedMessage||(d.wp.receiveEmbedMessage=function(e){var t=e.data;if((t||t.secret||t.message||t.value)&&!\/[^a-zA-Z0-9]\/.test(t.secret)){for(var s,r,n,a=l.querySelectorAll('iframe[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),o=l.querySelectorAll('blockquote[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),c=new RegExp(\"^https?:$\",\"i\"),i=0;i<o.length;i++)o[i].style.display=\"none\";for(i=0;i<a.length;i++)s=a[i],e.source===s.contentWindow&&(s.removeAttribute(\"style\"),\"height\"===t.message?(1e3<(r=parseInt(t.value,10))?r=1e3:~~r<200&&(r=200),s.height=r):\"link\"===t.message&&(r=new URL(s.getAttribute(\"src\")),n=new URL(t.value),c.test(n.protocol))&&n.host===r.host&&l.activeElement===s&&(d.top.location.href=t.value))}},d.addEventListener(\"message\",d.wp.receiveEmbedMessage,!1),l.addEventListener(\"DOMContentLoaded\",function(){for(var e,t,s=l.querySelectorAll(\"iframe.wp-embedded-content\"),r=0;r<s.length;r++)(t=(e=s[r]).getAttribute(\"data-secret\"))||(t=Math.random().toString(36).substring(2,12),e.src+=\"#?secret=\"+t,e.setAttribute(\"data-secret\",t)),e.contentWindow.postMessage({message:\"ready\",secret:t},\"*\")},!1)))}(window,document);\n\/\/# sourceURL=https:\/\/martacarnero.es\/wp-includes\/js\/wp-embed.min.js\n<\/script>","thumbnail_url":null,"thumbnail_width":null,"thumbnail_height":null,"description":"Poco imaginaba Jota la sorpresa que le esperaba cuando dijeron su nombre por megafon\u00eda en el aeropuerto de Barajas. Como es bastante fatalista, pens\u00f3 que algo iba mal con su billete, que su solicitud para entrar a Estados Unidos no se hab\u00eda cursado correctamente o que hab\u00eda alg\u00fan problema con su equipaje. As\u00ed que, cuando se present\u00f3 p\u00e1lido frente al mostrador de la puerta de embarque, no esperaba que fuera a escuchar las m\u00e1gicas palabras pronunciadas por una de las empleadas de Iberia: &#8216;Va a volar usted en business&#8217;. S\u00ed, iba a conocer la clase business de Iberia. Y sin tener que pagar dinero extra. He de reconocer que en ese momento me cay\u00f3 un poco mal&#8230; Pens\u00e9 en la suerte que ten\u00eda y que ya pod\u00eda haber sido yo&#8230; Apenas unos segundos despu\u00e9s, Jota le dec\u00eda a la se\u00f1orita que si pod\u00eda elegir prefer\u00eda que fuese yo quien pasara a ocupar su asiento. Pero no le hizo falta insistir ya que mi nombre fue pronunciado un instante despu\u00e9s y la misma frase son\u00f3 a m\u00fasica celestial en mis o\u00eddos: &#8216;Va a volar usted en business&#8217;. Siempre hab\u00eda so\u00f1ado con viajar en la clase business de Iberia, unas filas por delante de la clase turista. Pero el precio de los billetes, que&nbsp;puede hasta cuatriplicarse, me hab\u00eda echado para atr\u00e1s como al resto de mortales mileuristas. Si el coste de nuestros dos pasajes a Boston era de algo m\u00e1s de 2.000 euros, en clase business ascend\u00eda a 5.413 euros. Bastante m\u00e1s del presupuesto fijado para las tres semanas de aventura que ten\u00edamos por delante. El tan temido overbooking fue el &#8216;culpable&#8217; de que nos tocara esta loter\u00eda. Tambi\u00e9n influyeron otros dos factores: ser de los primeros en hacer el check-in on line y ser titulares de la tarjeta Iberia Plus. As\u00ed nos lo explic\u00f3 nuestra amable azafata, que ayud\u00f3 a convertir el vuelo Madrid-Boston en una experiencia inolvidable. Desde el minuto uno, y como no pod\u00eda ser de otra manera, uno se da cuenta de que volando en la clase business de Iberia todo son ventajas. El tama\u00f1o del asiento, espacio para las piernas y bultos extras, enchufes, revistas, almohada mullida, c\u00e1lido edred\u00f3n, neceser de cortes\u00eda, cava de bienvenida&#8230; \u00a1Hasta unos minutos de conexi\u00f3n wifi para escribir un tuit desde el aire! Otro de los aspectos que estaba deseando conocer era la oferta gastron\u00f3mica. Desde hace algunos a\u00f1os, el men\u00fa de la clase business de Iberia est\u00e1 asesorado por cuatro de los cocineros m\u00e1s reputados de nuestro pa\u00eds: To\u00f1o P\u00e9rez, Paco Roncero, Dani Garc\u00eda y Ram\u00f3n Freixa, cada uno de ellos galardonado con dos Estrellas de la Gu\u00eda Michelin. El nuestro estaba compuesto de una serie de entrantes: gazpacho con huevo (marca Alvalle, eso s\u00ed); ventresca de at\u00fan con tomate, cebolleta y vinagreta de bals\u00e1mico al Pedro Xim\u00e9nez; ensalada de endivias, berros y pera con queso azul y queso de cabra Viejo Maestro con uvas. El plato principal, a elegir entre&nbsp;tres -carne, pescado o una opci\u00f3n vegetariana-: guiso de pollo de corral con cebollitas, boletus y ciruelas; bacalao rebozado con salsa vizca\u00edna, patata machacada y jud\u00edas verdes o canelones de tomate, mozzarella y aceitunas con salsa bechamel. Cabe destacar la Bodega Business Plus, con un buen pu\u00f1ado de referencias espa\u00f1olas en blancos, tintos y rosados -Rioja, Ribera, Navarra, Rueda-, adem\u00e1s de un brut reserva, vinos de aperitivo y otros cuantos dulces. Todos ellos comentados en la carta que se entrega junto al men\u00fa y con notas de cata de Custodio L. Zamarra, sumiller del restaurante Zalaca\u00edn. No hace falta apuntar que la opci\u00f3n de licores y destilados es totalmente libre durante todo el vuelo. A media tarde, por si alguien se ha quedado con hambre, sirven una peque\u00f1a merienda con pan caliente, embutidos ib\u00e9ricos, queso manchego y tomate natural, adem\u00e1s de fruta fresca. Si hemos de poner una pega a este vuelo a Boston es que, en vez de las ocho previstas, durara siete horas y veinte minutos, lo que nos &#8216;rob\u00f3&#8217; cuarenta de disfrutar del mejor trayecto de toda nuestra vida. Ahora solo queda so\u00f1ar con que, alg\u00fan d\u00eda, vuelva a repetirse esta tremenda suerte. O, en su defecto, que nos toque la loter\u00eda para volar as\u00ed el resto de nuestra vida viajera. \u00a1Muchas gracias por todo, Iberia!"}