{"version":"1.0","provider_name":"Marta Carnero","provider_url":"https:\/\/martacarnero.es\/en","title":"Momofuku, el imperio de David Chang en torno al ramen y los baos - Marta Carnero","type":"rich","width":600,"height":338,"html":"<blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"7Zfb9fd37M\"><a href=\"https:\/\/martacarnero.es\/en\/blog\/momofuku-el-imperio-de-david-chang\/\">Momofuku, el imperio de David Chang en torno al ramen y los baos<\/a><\/blockquote><iframe sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" src=\"https:\/\/martacarnero.es\/en\/blog\/momofuku-el-imperio-de-david-chang\/embed\/#?secret=7Zfb9fd37M\" width=\"600\" height=\"338\" title=\"&#8220;Momofuku, el imperio de David Chang en torno al ramen y los baos&#8221; &#8212; Marta Carnero\" data-secret=\"7Zfb9fd37M\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\" class=\"wp-embedded-content\"><\/iframe><script>\n\/*! This file is auto-generated *\/\n!function(d,l){\"use strict\";l.querySelector&&d.addEventListener&&\"undefined\"!=typeof URL&&(d.wp=d.wp||{},d.wp.receiveEmbedMessage||(d.wp.receiveEmbedMessage=function(e){var t=e.data;if((t||t.secret||t.message||t.value)&&!\/[^a-zA-Z0-9]\/.test(t.secret)){for(var s,r,n,a=l.querySelectorAll('iframe[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),o=l.querySelectorAll('blockquote[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),c=new RegExp(\"^https?:$\",\"i\"),i=0;i<o.length;i++)o[i].style.display=\"none\";for(i=0;i<a.length;i++)s=a[i],e.source===s.contentWindow&&(s.removeAttribute(\"style\"),\"height\"===t.message?(1e3<(r=parseInt(t.value,10))?r=1e3:~~r<200&&(r=200),s.height=r):\"link\"===t.message&&(r=new URL(s.getAttribute(\"src\")),n=new URL(t.value),c.test(n.protocol))&&n.host===r.host&&l.activeElement===s&&(d.top.location.href=t.value))}},d.addEventListener(\"message\",d.wp.receiveEmbedMessage,!1),l.addEventListener(\"DOMContentLoaded\",function(){for(var e,t,s=l.querySelectorAll(\"iframe.wp-embedded-content\"),r=0;r<s.length;r++)(t=(e=s[r]).getAttribute(\"data-secret\"))||(t=Math.random().toString(36).substring(2,12),e.src+=\"#?secret=\"+t,e.setAttribute(\"data-secret\",t)),e.contentWindow.postMessage({message:\"ready\",secret:t},\"*\")},!1)))}(window,document);\n\/\/# sourceURL=https:\/\/martacarnero.es\/wp-includes\/js\/wp-embed.min.js\n<\/script>","thumbnail_url":null,"thumbnail_width":null,"thumbnail_height":null,"description":"Momofuku Ando fue el creador de la sopa de fideos -o ramen&#8211; instant\u00e1nea elaborada por la empresa Nissin Foods durante la segunda posguerra mundial para paliar la hambruna de la \u00e9poca. Seguro que todos conoc\u00e9is el envase&nbsp;humeante que durante diez a\u00f1os fue uno de los s\u00edmbolos m\u00e1s representativos de Times Square. \u00bfA que s\u00ed? Como homenaje a Ando, el norteamericano David Chang decidi\u00f3 nombrar a su m\u00e1s que exitoso grupo de restaurantes. Este naci\u00f3 en 2004 con un modesto local en el East Village neoyorquino, Momofuku Noodle Bar. En 2006, y tan s\u00f3lo a un par de manzanas, abr\u00eda sus puertas Momofuku Ss\u00e4m Bar. Le siguieron Momofuku Ko y Momofuku Milk Bar. En la actualidad, su imperio se ha extendido a S\u00eddney y Toronto. Adem\u00e1s, ha ampliado sus establecimientos para otro tipo de negocios, como Booker and Dax, bar ubicado en la parte de abajo del Ss\u00e4m Bar. Ss\u00e4m Bar Llegamos casi cuando estaban cerrando la cocina, pero nos dio tiempo a un &#8216;picoteo&#8217; y a probar la especialidad de la casa, los steamed buns o bollitos al vapor,&nbsp;tan de moda ahora en Espa\u00f1a. El nombre de este restaurante, situado en el 207 de la calle 13 con la 2\u00aa Avenida, se debe al&nbsp;ss\u00e4m, plato coreano que en el que se usa una hoja de verdura para envolver los ingredientes de los que se compone. Aqu\u00ed lo llaman O.G. Momofuku Ss\u00e4m, se sirve dentro de una hoja de lechuga y, a su vez, en el interior&nbsp;de un wrap, formando&nbsp;un bocado tan delicioso como poco fotog\u00e9nico. Se compone de&nbsp;lomo de cerdo, black beans, arroz y kimchi, en una mezcla de sabores picantes y dulces realmente sorprendente. Momofuku Noodle Bar Tuvimos la suerte de encontrar sitio en la barra para contemplar bien desde primera l\u00ednea qu\u00e9 y c\u00f3mo se cocinaba. Un buen pu\u00f1ado de cocineros, con un look bastante gamberro y perfectamente coreografiados, remueven caldos y escalfan huevos sin descanso en unos fogones impolutos de los que no paran de salir humeantes platos. Como no pod\u00eda ser de otra manera, probamos el&nbsp;ramen en su versi\u00f3n m\u00e1s popular, la que da nombre al grupo, y que se compone de cerdo&nbsp;y huevo pochado, as\u00ed como ginger scallion noodles, con cebolleta, shiitake, pepino y repollo. Tambi\u00e9n le hincamos el diente a una alitas de pollo ahumadas y unos delicados huevos en salsa de soja. Poco hay que decir sobre el ramen&nbsp;de Momofuku que no se haya dicho ya. El conjunto lo convierte en una experiencia \u00fanica, aunque se trate de un opci\u00f3n no muy recomendable&nbsp;para el t\u00f3rrido verano neoyorquino. En la carta de postres, algunas propuestas del Milk Bar, el negocio m\u00e1s dulce de David Chang. Dirigido por Christina Tosi, en la actualidad ya cuenta con seis sucursales. No pudimos resistirnos a&nbsp;&#8216;The Ritz&#8217; cookie, homenaje a la galleta de mantequilla en todo su esplendor. La oferta de vinos oscila entre 32 y&nbsp;150 euros, si bien es un tipo de comida que, al menos a nosotros, nos invita a acompa\u00f1ar con una Tiger bien fr\u00eda. Y, por supuesto, mucho m\u00e1s econ\u00f3mica. Momofuku Noodle Bar se encuentra en el 171 de la 1\u00aa Avenida, entre las calles 10 y 11, y no admire reservas, as\u00ed que procura que tu visita no coincida con la hora del almuerzo en la Gran Manzana, por lo general entre las 12 y las 2."}