{"version":"1.0","provider_name":"Marta Carnero","provider_url":"https:\/\/martacarnero.es\/en","title":"14 cosas que me enamoraron (locamente) de Grecia - Marta Carnero","type":"rich","width":600,"height":338,"html":"<blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"nTGCGF7twq\"><a href=\"https:\/\/martacarnero.es\/en\/blog\/motivos-por-los-que-viajar-a-grecia\/\">14 cosas que me enamoraron (locamente) de Grecia<\/a><\/blockquote><iframe sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" src=\"https:\/\/martacarnero.es\/en\/blog\/motivos-por-los-que-viajar-a-grecia\/embed\/#?secret=nTGCGF7twq\" width=\"600\" height=\"338\" title=\"&#8220;14 cosas que me enamoraron (locamente) de Grecia&#8221; &#8212; Marta Carnero\" data-secret=\"nTGCGF7twq\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\" class=\"wp-embedded-content\"><\/iframe><script>\n\/*! This file is auto-generated *\/\n!function(d,l){\"use strict\";l.querySelector&&d.addEventListener&&\"undefined\"!=typeof URL&&(d.wp=d.wp||{},d.wp.receiveEmbedMessage||(d.wp.receiveEmbedMessage=function(e){var t=e.data;if((t||t.secret||t.message||t.value)&&!\/[^a-zA-Z0-9]\/.test(t.secret)){for(var s,r,n,a=l.querySelectorAll('iframe[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),o=l.querySelectorAll('blockquote[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),c=new RegExp(\"^https?:$\",\"i\"),i=0;i<o.length;i++)o[i].style.display=\"none\";for(i=0;i<a.length;i++)s=a[i],e.source===s.contentWindow&&(s.removeAttribute(\"style\"),\"height\"===t.message?(1e3<(r=parseInt(t.value,10))?r=1e3:~~r<200&&(r=200),s.height=r):\"link\"===t.message&&(r=new URL(s.getAttribute(\"src\")),n=new URL(t.value),c.test(n.protocol))&&n.host===r.host&&l.activeElement===s&&(d.top.location.href=t.value))}},d.addEventListener(\"message\",d.wp.receiveEmbedMessage,!1),l.addEventListener(\"DOMContentLoaded\",function(){for(var e,t,s=l.querySelectorAll(\"iframe.wp-embedded-content\"),r=0;r<s.length;r++)(t=(e=s[r]).getAttribute(\"data-secret\"))||(t=Math.random().toString(36).substring(2,12),e.src+=\"#?secret=\"+t,e.setAttribute(\"data-secret\",t)),e.contentWindow.postMessage({message:\"ready\",secret:t},\"*\")},!1)))}(window,document);\n\/\/# sourceURL=https:\/\/martacarnero.es\/wp-includes\/js\/wp-embed.min.js\n<\/script>","thumbnail_url":null,"thumbnail_width":null,"thumbnail_height":null,"description":"Uno de mis viajes en solitario antes de comenzar la andadura de este blog fue a Grecia. M\u00e1s concretamente, Atenas y tres de sus islas: Miconos, Naxos y Santorini. Pa\u00eds id\u00edlico para conocer en solitario, hay muchas im\u00e1genes que se quedaron grabadas en mi retina y un mont\u00f3n de olores y sabores que todav\u00eda puede percibir cerrando los ojos. Hay un mont\u00f3n de motivos para visitar Grecia, pero aqu\u00ed son los que a m\u00ed me han hecho regresar. Qu\u00e9 hacer en Grecia 1. Descubrir la Acr\u00f3polis de Atenas Uno de los s\u00edmbolos que visitar en Grecia y la primera imagen que asocio a su capital, de ah\u00ed que le tenga especial cari\u00f1o.&nbsp;Situada sobre una cima a 156 metros sobre el nivel de mar, es divisable desde casi cualquier parte de la ciudad. Lo habitual es encontrar alguna o varias de sus partes con gr\u00faas, ya que el tiempo ha hecho&nbsp;mella y est\u00e1 casi destrozada. Fue declarada Patrimonio de la Humanidad&nbsp;por la Unesco en 1987 y el precio de la entrada en 2020 es de 20 euros. El museo de la Acr\u00f3polis, frente a ella, y reinaugurado en 2009, bien merece una visita. 2. Fotografiar las vistas desde la Colina Licabeto La Colina de los Lobos debe su nombre a la gran cantidad de estos animales que la habitaban en la antig\u00fcedad. Situada en el barrio de Kolonaki, y con 278 metros de altura, desde ella pueden contemplarse las vistas m\u00e1s bellas que ver en Atenas. Para acceder, lo m\u00e1s recomendable es coger el funicular aunque tambi\u00e9n se puede llegar a pie o en taxi. La mejor hora del d\u00eda es al atardecer. 3. Querer quedarse a vivir en Naxos No soy la \u00fanica que se&nbsp;enamor\u00f3 de Naxos. Es el sitio ideal al que retirarse cuando las obligaciones ya no llamen a nuestra puerta. De momento, no est\u00e1 invadida por los turistas y el alojamiento es mucho m\u00e1s asequible que en otras islas como Miconos o Santorini. Todav\u00eda recuerdo el calamar relleno que cen\u00e9 en la Luccullus Taverna. Un lugar de ensue\u00f1o. 4. Relajarse en las playas de Grecia Aunque no soy muy aficionada a ellas, me resultaron especiales por la arena gruesa y la espectacularidad de sus paisajes, con enormes rocas erosionadas por el mar Egeo. Si practicas el nudismo, este pa\u00eds es perfecto para ti, ya que cada isla suele tener una. La de&nbsp;Banana Beach, en&nbsp;la regi\u00f3n de Skiathos, es para muchos la mejor playa nudista de Grecia. 5. Beber vino griego Grecia cuenta con casi 300 variedades y una producci\u00f3n anual de 600 millones de botellas. El Retsina es uno de los m\u00e1s famosos y su origen se remonta a miles de a\u00f1os atr\u00e1s, cuando los vinos eran transportados en \u00e1nforas de barro selladas con una pasta de resina y yeso. La resina le daba un sabor caracter\u00edstico y los griegos pensaron que el vino envejec\u00eda gracias a ella, por lo que naci\u00f3 la tradici\u00f3n de a\u00f1adirla. En islas como Santorini pueden presumir de vinos fant\u00e1sticos. 6. Refrescarse con cerveza Mythos y Alpha Reconozco que antes era mucho m\u00e1s cervecera que ahora. Pero entonces disfrut\u00e9 como una enana de mis buenas jarras y botellas de las dos marcas de cerveza m\u00e1s populares de Grecia. Suaves y perfectas para refrescarse en verano. 7. No cansarse de contemplar los atardeceres en Oia Uno de esos momentos que perdurar\u00e1n para siempre en mi memoria son los atardeceres en Oia, un peque\u00f1o pueblo en la isla de Santorini. Son varios los locales situados frente a la caldera desde los que contemplar la puesta de sol, aunque tambi\u00e9n puede hacerse tranquila y gratuitamente desde otros lugares. Los 12 euros que pague por cada c\u00f3ctel me parecieron un dinero invertido de la mejor manera posible. 8. Saborear una raci\u00f3n de calamares al borde del mar O de lo que quieras&#8230; Hay restaurantes desde cuyas mesas no solo se contemplan unas espectaculares vistas, sino que el agua del mar te salpica. Elige un buen pescado que te preparar\u00e1n al instante a la parrilla o, si no es hora de comer o cenar, un &#8216;peque\u00f1o&#8217; tentempi\u00e9 como el m\u00edo. Y que no falte vino griego&#8230; 9. Subir 900 escalones en Naftplio (o Nauplia) Una de las ciudades m\u00e1s bonitas de la zona de Argolis, primera capital del pa\u00eds y conocida como la Venecia del Peloponeso. En el centro de ella, se encuentra el Castillo Palamidi, al que se accede tras subir \u00a1casi 900 escalones! para contemplar unas vistas que bien merecen tama\u00f1o esfuerzo (tranquilo, tambi\u00e9n se puede llegar en coche). Si eres aficionado a los recuerdos, hazte con un komboli o un begleri, una especia de rosario de cuentas fabricado en plata o cer\u00e1mica. 10. Desear ser due\u00f1o de una villa en los acantilados de Santorini \u00bfOs imagin\u00e1is una casa desde cuya terraza solo se divise el horizonte y la infinidad del mar? Varios actores famosos poseen propiedades de este tipo en la isla (imagino que en lugares discretos y no de paso para turistas). Aunque poseer una es toda una utop\u00eda, s\u00ed es posible alquilarlas o, en su defecto, alojarse en alguno de los hoteles con habitaciones y terrazas privadas de este tipo. Eso s\u00ed, la media no baja de 250-300 euros por noche. 11. Un ba\u00f1o en aguas termales Desde el puerto de Fira, capital de Santorini, se puede llegar en velero a la isla de Nea Kameni, donde se encuentra un volc\u00e1n activo con peque\u00f1as fumarolas. Una de las actividades m\u00e1s tur\u00edsticas, pero no por ello con menos encanto, es la de ba\u00f1arse en las rojizas y sulfurosas aguas aleda\u00f1as al volc\u00e1n. La excursi\u00f3n dura unas tres horas y es importante ir provisto tanto de calzado deportivo para el paseo, como de chancletas y ba\u00f1ador para la parte acu\u00e1tica. 12. El Teatro de Epidauro Se empez\u00f3 a construir en el a\u00f1o 330 a.&nbsp;C. y lleg\u00f3 a albergar hasta 14.000&nbsp;personas. Su&nbsp;ac\u00fastica es tan excepcional que permite a los espectadores de las filas m\u00e1s altas escuchar lo que se dice en mitad del escenario"}