{"version":"1.0","provider_name":"Marta Carnero","provider_url":"https:\/\/martacarnero.es\/en","title":"Paradores de Espa\u00f1a, una experiencia \u00fanica a trav\u00e9s de la historia - Marta Carnero","type":"rich","width":600,"height":338,"html":"<blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"BXcxMDHgkX\"><a href=\"https:\/\/martacarnero.es\/en\/blog\/paradores-de-espana\/\">Paradores de Espa\u00f1a, una experiencia \u00fanica a trav\u00e9s de la historia<\/a><\/blockquote><iframe sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" src=\"https:\/\/martacarnero.es\/en\/blog\/paradores-de-espana\/embed\/#?secret=BXcxMDHgkX\" width=\"600\" height=\"338\" title=\"&#8220;Paradores de Espa\u00f1a, una experiencia \u00fanica a trav\u00e9s de la historia&#8221; &#8212; Marta Carnero\" data-secret=\"BXcxMDHgkX\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\" class=\"wp-embedded-content\"><\/iframe><script>\n\/*! This file is auto-generated *\/\n!function(d,l){\"use strict\";l.querySelector&&d.addEventListener&&\"undefined\"!=typeof URL&&(d.wp=d.wp||{},d.wp.receiveEmbedMessage||(d.wp.receiveEmbedMessage=function(e){var t=e.data;if((t||t.secret||t.message||t.value)&&!\/[^a-zA-Z0-9]\/.test(t.secret)){for(var s,r,n,a=l.querySelectorAll('iframe[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),o=l.querySelectorAll('blockquote[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),c=new RegExp(\"^https?:$\",\"i\"),i=0;i<o.length;i++)o[i].style.display=\"none\";for(i=0;i<a.length;i++)s=a[i],e.source===s.contentWindow&&(s.removeAttribute(\"style\"),\"height\"===t.message?(1e3<(r=parseInt(t.value,10))?r=1e3:~~r<200&&(r=200),s.height=r):\"link\"===t.message&&(r=new URL(s.getAttribute(\"src\")),n=new URL(t.value),c.test(n.protocol))&&n.host===r.host&&l.activeElement===s&&(d.top.location.href=t.value))}},d.addEventListener(\"message\",d.wp.receiveEmbedMessage,!1),l.addEventListener(\"DOMContentLoaded\",function(){for(var e,t,s=l.querySelectorAll(\"iframe.wp-embedded-content\"),r=0;r<s.length;r++)(t=(e=s[r]).getAttribute(\"data-secret\"))||(t=Math.random().toString(36).substring(2,12),e.src+=\"#?secret=\"+t,e.setAttribute(\"data-secret\",t)),e.contentWindow.postMessage({message:\"ready\",secret:t},\"*\")},!1)))}(window,document);\n\/\/# sourceURL=https:\/\/martacarnero.es\/wp-includes\/js\/wp-embed.min.js\n<\/script>","thumbnail_url":"https:\/\/martacarnero.es\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/Parador-de-Hondarribia.jpg","thumbnail_width":640,"thumbnail_height":427,"description":"Si existe una forma de viajar por Espa\u00f1a que combine a la perfecci\u00f3n el lujo, la cultura y el respeto por el patrimonio, esa es, sin duda, alojarse en su red de Paradores. En esta entrada queremos resumir nuestra experiencia en cada uno de los establecimientos que hemos tenido la oportunidad de recorrer en diferentes enclaves de la geograf\u00eda espa\u00f1ola. Parador de Hondarribia&nbsp; Conocido tambi\u00e9n como el Castillo de Carlos V, su construcci\u00f3n data del siglo X. El Parador de Hondarribia es una especie de fortaleza medieval donde te transportar\u00e1s en el tiempo nada m\u00e1s atravesar sus puertas. Considerada por muchos como una de las joyas arquitect\u00f3nicas del municipio vasco, nos alojamos en \u00e9l durante una escapada de fin de semana. Las vistas desde la terraza sobre la costa francesa, y desde las habitaciones de los m\u00e1s afortunados, son de una belleza indescriptible. El Parador de Hondarribia fusiona elementos modernos y antiguos en unas estancias pr\u00e1cticas y elegantes. Suelo de madera, minibar, televisi\u00f3n de pantalla plana, caja de seguridad o conexi\u00f3n wifi gratuita son algunas de las comodidades de sus 36 habitaciones. Los ba\u00f1os, como ocurre en algunos de sus establecimientos hermanos, est\u00e1n necesitados de una reforma. Arcos originales, artesonados, salas para banquetes, patios\u2026 Y objetos como tapices, ca\u00f1ones, lanzas o armaduras son algunas de las joyas que esconde este precioso castillo. Por desgracia, solo puedes visitarlo si eres uno de los hu\u00e9spedes. Si no, deber\u00e1s conformarte con tomar algo en su vistosa cafeter\u00eda. Otros peque\u00f1os tesoros se esconden en sus diferentes terrazas, una de ellas, interior. Y donde se puede desayunar cuando el tiempo acompa\u00f1a. El Parador de Hondarribia \u00fanicamente ofrece servicio de desayuno bufet para el cliente hospedado y para aquel que, aun no estando alojado, quiera empezar el d\u00eda con energ\u00eda. La variedad del bufet es magn\u00edfica. Y, como siempre en Paradores, existe la posibilidad de pedir platos calientes preparados al momento, como huevos revueltos, fritos, con chistorrra o en tortilla. Parador de Plasencia, antiguo convento de Santo Domingo No todos los d\u00edas se tiene la oportunidad de dormir en un antiguo convento. As\u00ed que la boda de dos buenos amigos fue la excusa perfecta para conocer el&nbsp; Parador de Plasencia -uno de los mejor valorados por los usuarios- que nos sorprendi\u00f3 mucho y bien.&nbsp; Fundado por los Z\u00fa\u00f1igas a mediados del siglo XV, es de estilo g\u00f3tico en el interior y parte del exterior. Cuenta la historia que \u00abLos dominicos adquirieron el convento cuando la duquesa de la ciudad, Leonor de Pimentel, se lo entreg\u00f3 junto a los lujosos elementos que hoy lo decoran, sustra\u00eddos del palacio de Mirabel\u00bb. Llaman la atenci\u00f3n su bell\u00edsimo claustro renacentista acristalado, una biblioteca con 2.800 vol\u00famenes y el comedor con la techumbre de madera, utilizado antes como refectorio. Las habitaciones, algunas de las cuales conservan la arquitectura original, con vigas y muebles de madera, hacen retroceder a \u00e9pocas pasadas. En especial, el ba\u00f1o, que en nuestro caso hab\u00eda sido reformado recientemente y dispone de una gran ventana que lo hace relucir. Adem\u00e1s de comidas y cenas, en el comedor se sirve un desayuno bufet, menos espectacular que otros de la misma cadena. Pero con los mismos detalles que gustan, como la preparaci\u00f3n de algunos platos calientes al instante, productos para cel\u00edacos o zumos naturales. Cap\u00edtulo aparte merece el bar, ubicado en las antiguas bodegas. Un espacio \u00fanico para relajarse tomando una copa, con un ambiente m\u00e1gico que invita a tumbarse en sus c\u00f3modas chaises longues, a la luz de cientos de velas. Disponen de una cuidada selecci\u00f3n musical -que puede verse en una peque\u00f1a carta- con int\u00e9rpretes de jazz instrumental y vocal. Un lugar para el recreo antes de retirarse a descansar. Parador de Gredos (\u00c1vila), el capricho del rey Alfonso XIII Las instalaciones, decoradas con vigas de madera y cientos de detalles relacionados con la caza, son amplias y lustrosas. Destacando una terraza desde la que puede contemplarse la sierra de d\u00eda y el cielo estrellado por la noche. Tambi\u00e9n dispone de un gran sal\u00f3n con chimenea de ensue\u00f1o donde disfrutar de una relajante copa. En la habitaci\u00f3n, cama grande y confortable, muebles r\u00fasticos y cuidados y, lo m\u00e1s importante, ba\u00f1o nuevo y luminoso. El desayuno es el tradicional de Paradores, aunque menos variado que el de L\u00e9on o \u00c1vila: quesos, embutidos, cazuelitas, fiambres, fruta, boller\u00eda\u2026 Y la posibilidad de pedir platos calientes cocinados al momento, como huevos fritos o revueltos, adem\u00e1s de un detalle que nos encanta, zumo de naranja natural. Pero si hay algo por lo que destaca el Parador de Gredos es por su apasionante historia, ya que se trata del primero y de la red. Resultado del capricho del rey Alfonso XIII, que lo mand\u00f3 construir en 1926 para hacer de \u00e9l su lugar de reposo tras las excursiones cineg\u00e9ticas que realizaba por la zona. A\u00f1os m\u00e1s tarde, Jos\u00e9 Antonio Primo de Rivera fund\u00f3 aqu\u00ed la Falange. Y en 1978, alberg\u00f3 a los siete ponentes responsables de redactar el proyecto definitivo de la Constituci\u00f3n Espa\u00f1ola, que se debati\u00f3 en el bautizado como \u2018Sal\u00f3n del Silencio\u2019. Como no pod\u00eda ser de otra manera, nos animamos a probar el restaurante del Parador de Gredos. Vaya por delante decir que la nuestra fue una cena ligera. A pesar de que su carta est\u00e1 plagada de propuestas de la zona, como judiones del Barco, migas del pastor o patatas revolconas, nos decidimos por platos sencillos pero muy apetecibles y excelentemente presentados. Parador de \u00c1vila, el sitio de recreo de Santa Teresa de Jes\u00fas Cuenta la leyenda que Teresa de Jes\u00fas, cuando todav\u00eda era ni\u00f1a y no santa, ya correteaba por su jard\u00edn. \u00bfLa raz\u00f3n? Su t\u00eda carnal fue ama de llaves en el antiguo palacio \u2018Piedras Albas\u2019. Construido en el siglo XVI, actualmente acoge al&nbsp; Parador de \u00c1vila. Adosado a las murallas de la ciudad, se trata de un conjunto luminoso y arm\u00f3nico. Con un espectacular patio acristalado, suelos de adobe y granito, y un amplio jard\u00edn que conserva restos arqueol\u00f3gicos. Cuando llegamos nos ofrecieron la posibilidad de"}