{"version":"1.0","provider_name":"Marta Carnero","provider_url":"https:\/\/martacarnero.es\/en","title":"Qu\u00e9 hacer en Shirakawa-go, un paseo por la aldea hist\u00f3rica de Jap\u00f3n - Marta Carnero","type":"rich","width":600,"height":338,"html":"<blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"sMbjKnJ3nY\"><a href=\"https:\/\/martacarnero.es\/en\/blog\/shirakawa-go-japon\/\">Qu\u00e9 hacer en Shirakawa-go, un paseo por la aldea hist\u00f3rica de Jap\u00f3n<\/a><\/blockquote><iframe sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" src=\"https:\/\/martacarnero.es\/en\/blog\/shirakawa-go-japon\/embed\/#?secret=sMbjKnJ3nY\" width=\"600\" height=\"338\" title=\"&#8220;Qu\u00e9 hacer en Shirakawa-go, un paseo por la aldea hist\u00f3rica de Jap\u00f3n&#8221; &#8212; Marta Carnero\" data-secret=\"sMbjKnJ3nY\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\" class=\"wp-embedded-content\"><\/iframe><script>\n\/*! This file is auto-generated *\/\n!function(d,l){\"use strict\";l.querySelector&&d.addEventListener&&\"undefined\"!=typeof URL&&(d.wp=d.wp||{},d.wp.receiveEmbedMessage||(d.wp.receiveEmbedMessage=function(e){var t=e.data;if((t||t.secret||t.message||t.value)&&!\/[^a-zA-Z0-9]\/.test(t.secret)){for(var s,r,n,a=l.querySelectorAll('iframe[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),o=l.querySelectorAll('blockquote[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),c=new RegExp(\"^https?:$\",\"i\"),i=0;i<o.length;i++)o[i].style.display=\"none\";for(i=0;i<a.length;i++)s=a[i],e.source===s.contentWindow&&(s.removeAttribute(\"style\"),\"height\"===t.message?(1e3<(r=parseInt(t.value,10))?r=1e3:~~r<200&&(r=200),s.height=r):\"link\"===t.message&&(r=new URL(s.getAttribute(\"src\")),n=new URL(t.value),c.test(n.protocol))&&n.host===r.host&&l.activeElement===s&&(d.top.location.href=t.value))}},d.addEventListener(\"message\",d.wp.receiveEmbedMessage,!1),l.addEventListener(\"DOMContentLoaded\",function(){for(var e,t,s=l.querySelectorAll(\"iframe.wp-embedded-content\"),r=0;r<s.length;r++)(t=(e=s[r]).getAttribute(\"data-secret\"))||(t=Math.random().toString(36).substring(2,12),e.src+=\"#?secret=\"+t,e.setAttribute(\"data-secret\",t)),e.contentWindow.postMessage({message:\"ready\",secret:t},\"*\")},!1)))}(window,document);\n\/\/# sourceURL=https:\/\/martacarnero.es\/wp-includes\/js\/wp-embed.min.js\n<\/script>","thumbnail_url":null,"thumbnail_width":null,"thumbnail_height":null,"description":"Declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1995, la&nbsp;aldea hist\u00f3rica de Shirakawa-go fue, sin duda, el pueblo con m\u00e1s encanto de los que encontramos en el Lovers in Japan. Situada entre Takayama y&nbsp;Kanazawa, en plenos Alpes japoneses, El pueblo del r\u00edo blanco -como se le conoce- es uno de esos lugares id\u00edlicos que rezuman paz y tranquilidad. Tras conocer grandes urbes como Tokio u Osaka, nos parec\u00eda imposible que existiera un Jap\u00f3n donde la poblaci\u00f3n no supera los 700 habitantes. O donde las casas est\u00e1n construidas de madera y paja, con sus propios campos para cultivar arroz. Las viviendas t\u00edpicas de Shirakawa-go Estas viviendas tan caracter\u00edsticas de Shirakawa-go, de un estilo arquitect\u00f3nico conocido como&nbsp;Gassho-zukuri&nbsp;o&nbsp;construcci\u00f3n con las palmas de las manos juntas, est\u00e1n rematadas con puntiagudos techos. Su fin es soportar las fuertes precipitaciones de nieve, muy abundantes en esta zona y que, como pudimos ver en diferentes fotograf\u00edas, forman un paisaje de aut\u00e9ntico cuento. En nuestro caso, la visita a Shirakawa-go fue en septiembre, con un calor de justicia. Lo que hac\u00eda complicado pensar que en invierno las temperaturas puedan llegar a alcanzar muchos grados bajo cero. Tuvimos que hacer un par de paradas para refrescarnos con unas Asahi o un delicioso helado de t\u00e9 verde en alguna de las izakayas donde tambi\u00e9n es posible comer pero, sobre todo, relajarse. Dos de los detalles que hacen todav\u00eda m\u00e1s especial a este diminuto pueblo de la monta\u00f1a son las regaderas que recorren sus calles -al igual que sucede en la localidad salmantina de&nbsp;Candelario-. Pobladas de enormes carpas, adem\u00e1s de las peque\u00f1as tiendas donde es posible comprar productos artesanales y todo tipo de souvenirs. Siguiendo con nuestro paseo, nos llam\u00f3 la atenci\u00f3n el puesto que una anciana ten\u00eda a la puerta de su casa para vender tomates de su propia huerta. En un recipiente lleno de agua fr\u00eda flotaban decenas de ellos para escoger el que m\u00e1s que te apeteciera por 100 yenes. Por si no lo sab\u00e9is, la fruta y la verdura son bastante caras en Jap\u00f3n, ya que al haber pocos terrenos, se cotizan mucho. De ah\u00ed que el precio de una pieza fuese de alrededor de 1 euro. Ternera de Hida para almorzar Una de las especialidades de la zona de Shirakawa-go es la sublime ternera de Hida. Encontramos un peque\u00f1o local donde la vend\u00edan en forma de bollito relleno (bun) y empanada en rodajas, as\u00ed que aprovechamos para almorzar. La verdad es que es tan sabrosa que puede resultar adictiva. Dos o tres horas son suficientes para conocer esta id\u00edlica villa japonesa a la que se accede por un puente colgante de piedra. Y en la que tambi\u00e9n es posible pernoctar en alguno de los t\u00edpicos ryokanes. Hab\u00edamos le\u00eddo que a las seis de la tarde las calles de Shirakawa-go estaban desiertas y era necesario caminar en compa\u00f1\u00eda de una linterna debido a la escasa iluminaci\u00f3n. Por lo que decidimos que el campamento base estuviera en Takayama, desde donde llegamos en autob\u00fas en unos sesenta minutos.&nbsp;El precio del billete de ida y vuelta es de unos 35 euros por persona. \u00bfTe ha gustado este paseo por Shirakawa-go? \u00bfConoces los Alpes japoneses?"}