{"version":"1.0","provider_name":"Marta Carnero","provider_url":"https:\/\/martacarnero.es\/en","title":"The Clarence, durmiendo en el hotel de Bono y The Edge en Dubl\u00edn - Marta Carnero","type":"rich","width":600,"height":338,"html":"<blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"rXTX54vrKY\"><a href=\"https:\/\/martacarnero.es\/en\/blog\/the-clarence-hotel-dublin\/\">The Clarence, durmiendo en el hotel de Bono y The Edge en Dubl\u00edn<\/a><\/blockquote><iframe sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" src=\"https:\/\/martacarnero.es\/en\/blog\/the-clarence-hotel-dublin\/embed\/#?secret=rXTX54vrKY\" width=\"600\" height=\"338\" title=\"&#8220;The Clarence, durmiendo en el hotel de Bono y The Edge en Dubl\u00edn&#8221; &#8212; Marta Carnero\" data-secret=\"rXTX54vrKY\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\" class=\"wp-embedded-content\"><\/iframe><script>\n\/*! This file is auto-generated *\/\n!function(d,l){\"use strict\";l.querySelector&&d.addEventListener&&\"undefined\"!=typeof URL&&(d.wp=d.wp||{},d.wp.receiveEmbedMessage||(d.wp.receiveEmbedMessage=function(e){var t=e.data;if((t||t.secret||t.message||t.value)&&!\/[^a-zA-Z0-9]\/.test(t.secret)){for(var s,r,n,a=l.querySelectorAll('iframe[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),o=l.querySelectorAll('blockquote[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),c=new RegExp(\"^https?:$\",\"i\"),i=0;i<o.length;i++)o[i].style.display=\"none\";for(i=0;i<a.length;i++)s=a[i],e.source===s.contentWindow&&(s.removeAttribute(\"style\"),\"height\"===t.message?(1e3<(r=parseInt(t.value,10))?r=1e3:~~r<200&&(r=200),s.height=r):\"link\"===t.message&&(r=new URL(s.getAttribute(\"src\")),n=new URL(t.value),c.test(n.protocol))&&n.host===r.host&&l.activeElement===s&&(d.top.location.href=t.value))}},d.addEventListener(\"message\",d.wp.receiveEmbedMessage,!1),l.addEventListener(\"DOMContentLoaded\",function(){for(var e,t,s=l.querySelectorAll(\"iframe.wp-embedded-content\"),r=0;r<s.length;r++)(t=(e=s[r]).getAttribute(\"data-secret\"))||(t=Math.random().toString(36).substring(2,12),e.src+=\"#?secret=\"+t,e.setAttribute(\"data-secret\",t)),e.contentWindow.postMessage({message:\"ready\",secret:t},\"*\")},!1)))}(window,document);\n\/\/# sourceURL=https:\/\/martacarnero.es\/wp-includes\/js\/wp-embed.min.js\n<\/script>","thumbnail_url":null,"thumbnail_width":null,"thumbnail_height":null,"description":"Como fan incondicional de U2, hac\u00eda tiempo que deseaba conocer The Clarence Hotel, propiedad de Bono y The Edge, cantante y guitarrista de la banda, respectivamente. Si las dos primeras noches del Eyre Trip en Dubl\u00edn las pasamos en el Celtic Lodge Guesthouse -poco recomendable-, las dos \u00faltimas decidimos darnos un homenaje en este cuatro estrellas situado en el coraz\u00f3n de Temple Bar, el barrio m\u00e1s animado de la ciudad. Y, sin duda, nuestro favorito. Se encuentra en pleno centro y es muy f\u00e1cil caminar a cualquiera de los puntos m\u00e1s tur\u00edsticos sin necesidad de transporte p\u00fablico. Nos alojamos en una habitaci\u00f3n doble deluxe, con una peque\u00f1a zona &#8216;de estar&#8217; perfecta para relajarse con una copa de vino mientras contemplas las transitadas calles de Temple Bar. Todas las estancias de&nbsp;The Clarence Hotel est\u00e1n decoradas con acogedores muebles de roble, material que tambi\u00e9n puede verse en algunas de las zonas comunes, como la sala de estar con chimenea. El afternoon tea en The Clarence Hotel Cada tarde, es posible disfrutar de una de las mejores experiencias del famoso t\u00e9 brit\u00e1nico de las cinco en The Clarence Hotel. Delicias saladas y delicados dulces, junto a una copa de espumoso, por 48\u20ac para adultos y 17\u20ac para ni\u00f1os. Un lugar donde ver y ser visto. Nosotros preferimos unos tranquilos c\u00f3cteles en The Octagon Bar, cuya barra tiene forma de oct\u00f3gono. Nos gust\u00f3 de The Clarence Hotel &#8211; La situaci\u00f3n, una de las mejores de Dubl\u00edn. &#8211; La amplitud de la habitaci\u00f3n y de la cama. &#8211; La conexi\u00f3n&nbsp;wifi&nbsp;gratuita. &#8211; La decoraci\u00f3n en madera, c\u00e1lida y elegante. &#8211; El Octagon Bar, con una propuesta de c\u00f3cteles muy interesante. &#8211; El personal, encantador donde los haya. No nos gust\u00f3 &#8211; El ruido de la calle, de noche y en fin de semana, resulta insoportable. &#8211; Para tener semejante tarifa -125 euros por d\u00eda- faltan detalles como amenities,&nbsp;m\u00e1s all\u00e1 del gel y el champ\u00fa, o un simple calentador de agua para preparar t\u00e9. &#8211; El precio del minibar, doloroso de veras, y que el de la estancia no incluya el desayuno (aunque lo sab\u00edamos al hacer la reserva)."}