Author name: Marta Carnero

Basque Culinary Center, visita a las instalaciones e interesante menú

Gracias a Astrid, la grandísima autora de Mi blog de pinxtos, tuvimos la suerte de disfrutar de una comida para el recuerdo en el restaurante del Basque Culinary Center, en una de mis ciudades favoritas, la bella Donosti, coincidiendo con la celebración de San Sebastian Gastronomika. Por 35 euros pudimos, además, visitar las instalaciones en compañía de José Luis Galiana, director de Comunicación del BCC, que nos explicó los entresijos de este centro culinario de cinco plantas que aspira a convertirse en una de las escuelas de gastronomía más importantes del mundo. Aptitudes tiene, desde luego. Las instalaciones más modernas para los cocineros del futuro En este recorrido, que os recomendamos encarecidamente, pudimos contemplar unas funcionales instalaciones diseñadas exclusivamente para el aprendizaje y práctica de sus alumnos y en las que se ha cuidado al milímetro cada detalle. Cocinas con electrodomésticos de última generación, salas donde la temperatura varía dependiendo del alimento que se cocine en ellas: carne, pescado, pan… Hasta un envidiable espacio para fotografiar platos recién salidos de los fogones. ¿En qué consiste el menú del restaurante del Basque Culinary Center? Uno de los rincones que nos resultó más atractivo fue el restaurante, en el que nos ofrecieron un más que interesante menú a los visitantes con motivo de San Sebastian Gastronomika. Luminoso, diáfano y minimalista, con grandes cristaleras a los bucólicos espacios verdes que rodean el centro, resulta ideal (aunque deben vigilar la altura de las lámparas, ya que los camareros-estudiantes se llevaron más de un buen golpe con ellas). A continuación os mostramos el menú que degustamos y juzgad vosotros mismos qué os parece por ese precio. Ya sólo con ver el aspecto de la cesta de pan os podéis hacer una idea de lo que vais a ver. Aperitivo de chupito de crema de calabaza Jamón y lomo ibérico COVAP Ostras al natural (cinco por comensal) Pizza de hongos boletus edulis y lascas de queso Idiazábal, uno de los platos que más nos gustó por su originalidad y exquisito sabor. Ensalada de foie y jamón de pato Martiko Porrusalda ahumada con taco de bacalao Giraldo confitado, un pelín sosa según la opinión general. Merluza en salsa verde con almejas Carrilleras de cerdo ibérico COVAP guisadas con parmentier y pipas de girasol Degustación de quesos Y tres postres: creme de vainilla caramelizada; jugo de frutos rojos con helado de yogur, y sable bretón cremoso de chocolate. Tranquilos, que ya se ha terminado la comida. Para beber pudimos elegir entre blanco Raimat, rosado Campo Viejo, tinto La Vicalanda Reserva, cava Codorníu, cerveza Cruzcampo Gran reserva y sidra Euskal Herriko Gorenak. Ahí donde los veis, estos platos están elaborados por alumnos del centro, que tan solo llevaban ¡3 semanas en el curso! ¿Alguien da más por ese precio?

Basque Culinary Center, visita a las instalaciones e interesante menú Read More »

Un paseo por Lieja, doce siglos de historia en Bélgica

Es la ciudad más turística de Valonia y también una de las más bonitas. A pesar de que nos acompañó un día grisáceo y frío (de los pocos que tuvimos en nuestra aventura Destino Bélgica), las excelentes explicaciones de nuestro guía y el hotel donde nos alojamos hizo que pasásemos en Lieja una jornada muy agradable. No obstante es una urbe con doce siglos de historia y hay mucho que ver en Lieja. Qué ver en Lieja El recorrido a pie comenzó en la Place de Saint-Lambert, que en su día contaba con una gran catedral (sede del obispado). Tan solo se conservan unas columnas hoy en día, ya que fue destruida en 1793. Ocurrió en plena Revolución Francesa, por rebeldes que quisieron derrotar al gremio más poderoso de la época, la Iglesia y sus obispos. En la Plaza del Mercado nos encontramos el Ayuntamiento, conocido como ‘La Violeta’. También, el teatro que alberga la Ópera Real de Valonia, y uno de los monumentos más representativos que ver en Lieja, el Perron, símbolo de la libertad de los criados liejenses sometidos a sus señores. Unos pasos más adelante se ubica la Fuente de las Tradiciones, con un dibujo en relieve de la marioneta de Tchantchès, souvenir más típico de la ciudad. Fue un guerrero del Sacro Imperio Romano nacido allí y compañero de aventuras de Carlomagno. Para conocer su historia podéis visitar el Museo Tchantches o leer esta reseña de mi compañero de viaje, Xixerone. Tras pasar por la Iglesia de San Antonio, edificada para que los ciudadanos recuperaran la fe en Dios, llegamos a los pies de la Montaña de Bueren, donde contemplar las mejores vistas que ver en Lieja. Fue construida en 1880 para los soldados del cuartel local, con el fin de llegar hasta la colina rápidamente. Cuentan unos que para evitar pasar por las peligrosas calles de la ciudad y otros que para poder acceder con facilidad a las prostitutas que trabajaban al otro lado. Hay que subir nada menos que 406 escalones… Bordeando el río y entre tanta bellísima casa de finales del siglo XVII y principios del siglo XVIII, no podemos evitar preguntarnos ¿a quién y por qué se le ocurrió construir este horroroso armatoste que rompe la armonía urbanística? Al menos el vecino del último piso no tendrá problemas para contemplar cada domingo el Mercado de la Batte, el más grande que ver en Lieja y el más antiguo de Bélgica, que se instala en esa amplia avenida. Para contrastar semejante horror que ver en Lieja os enseñamos esta calle tan estrecha (por la que camina Antonio, nuestro divertido guía). La importancia en Lieja de Georges Simenon Tras recorrerla hemos llegado ya a la Plaza del Comisario Maigret. Rinde homenaje al escritor más importante de Lieja, Georges Simenon, autor de novela negra nacido en 1903. Fue creador de uno de los detectives más famosos de la literatura, el inspector Maigret, así como de ‘El hombre que veía pasar los trenes’. La obra de Simenon ha sido traducida a casi todos los idiomas conocidos. Escribió cientos de novelas y cuentos y comenzó la serie de Maigret en 1931, convirtiéndose en una de las plumas más famosas del siglo XX.  Aquí terminó nuestro paseo para, seguidamente, dirigirnos al Hotel Jala, una maravilla de alojamiento (actualmente cerrado). Y, después, cenar en Bruit Qui Court, moderna brasería del Boulevard Sauvenière. Mi menú consistió en gambas al jugo de coral y ensalada templada de pollo, una mezcla extraña, lo sé. La cocina está muy cuidada y los platos, así de bien presentados. Mi postre fue una Dama Blanca con helado, pero no puede evitar hacer una foto al de mi compañera Lala, unas espectaculares crepes flambeadas. ¿Habéis disfrutado el paseo tanto como hicimos nosotros de este recorrido que ver en Lieja? ¡Esperamos que sí!

Un paseo por Lieja, doce siglos de historia en Bélgica Read More »

Qué ver en Edimburgo: como recorrer la ciudad sin desfallecer en el intento

En el siguiente artículo os vamos a explicar qué ver en Edimburgo. O cómo recorrer la ciudad escocesa sin desfallecer en el intento. Sirva de introducción la conversación que escuché entre un padre y su vástago al exclamar el primero «esta es la ciudad más bonita que he visto nunca». Y preguntar el pequeño: «¿por qué, papá?». «Por todo hijo», respondió el hombre mirando hacia atrás desde el puente, camino de la estación de Waverley. «No me extraña», murmuré hacia mis adentros al recordar que la capital de Escocia está catalogada como Patrimonio Mundial por la Unesco. ¿Qué ver en Edimburgo? 1. The Royal Mile El primer punto de interés que ver en Edimburgo es The Royal Mile, la arteria principal que ha visto pasar siglos de historia sobre sus adoquines. En pleno agosto, es un hervidero de representaciones callejeras, bullicio, música, colores y fiesta, mucha fiesta. La capital de Escocia congrega a miles de visitantes durante el mes que dura el Fringe, «el festival de artes escénicas más importante del mundo», según los expertos. Coincide en tiempo y público con otros grandes eventos enfocados al cine, libros o música jazz. 2. Castillo de Edimburgo Esta antigua fortaleza sobre una roca de origen volcánico es otra de las paradas que hacer en Edimburgo. Situado en pleno centro, en la cima de la calle Castle Rock, es la atracción turística de pago más visitada de Escocia. El acceso al castillo se efectúa a través de la explanada donde cada año se celebra el Military Tattoo. 3. Grassmarket Y antes de acceder al imponente castillo, hay que detenerse en Grassmarket pare entender la esencia de esta ciudad a través de una plaza que fue lugar de ejecuciones públicas, enclave de tabernas legendarias o frontera imaginaria entre nobleza y plebe. 4. Victoria Street La calle de los colores es, sin duda, mágica. Situada en la Old Town, es una de las más bonitas que ver en Edimburgo. Estructurada en dos niveles, el superior desemboca en la Royal Mile. Bares, restaurantes y pequeñas tiendas de recuerdos, ropa o delicatessens te esperan en Victoria Street. 5. Old Town Declarada Patrimonio de la humanidad por la Unesco, es una de las más zonas más fascinantes que ver en Edimburgo, punto neurálgico de cualquier visita. La arteria principal de la Old Town es la Royal Mile, que conecta con el Castillo. Si eres aficionado al licor escocés por excelencia, no dejes de visitar la Scotch Whisky Experience, un recorrido por el proceso de elaboración del whisky de lo más entretenido. 6. Dean Village Mencionaba al principio del artículo que esta capital fue declarada Patrimonio Mundial por la Unesco. Entre otros motivos, por conservar barriadas como Dean Village, conjunto de antiguos molinos de agua que ver en Edimburgo, reconvertido en viviendas para trabajadores a finales del XIX. Debajo del puente principal, remontando el curso del río, veréis un sendero que llega hasta la Galería Nacional de Arte Moderno. 7. Leith Seguimos paseando para llevaros a otro de los lugares que ver en Edimburgo. Nos vamos hasta Leith, barriada portuaria y escenario vital de Trainspotting. La obra cumbre de Irvine Welsh fue símbolo literario para toda una generación de jóvenes allá por los años noventa. Entre viviendas de protección oficial, corrillos de yonquis y madres adolescentes llegaréis a unos antiguos muelles. Estos han sido transformados en edificios de lujo, restaurantes de moda y locales comerciales. El yate «Britannia» es su principal atracción. 8. Playa de Portobello Si el día acompaña y queréis hacer algo distinto antes de volver al centro, os sugerimos que valoréis una rápida excursión a la cercana playa de Portobello. Con un paseo marítimo apto para una reconfortante caminata y varias terrazas muy saludables desde las que observar el mar con una pinta de cerveza fría. La zona merece una visita no solo por las vistas sino también por las historias que esconde. Fue, primero, cobijo de contrabandistas y, luego, ciudad de vacaciones con Sean Connery en el papel de socorrista antes de triunfar en el cine. 9. Museos que ver en Edimburgo El periodista Enric González describía hace poco la metrópoli que nos ocupa como «bella, clásica y enigmática, a la vez que fría y siniestra». Antes o después de pisar esas baldosas milenarias recomendamos adentrarse en alguno de los museos que ver en Edimburgo, la mayoría de los cuales permanecen abiertos hasta la media tarde. Casi todos gratuitos: de los escritores (homenaje a Burns, Walter Scott y Stevenson), de la ciudad (muy completo), National Gallery (en la colina llamada The Mound), Scottish National Portrait Gallery (nuestro preferido) o el dedicado a la Cirugía (merece la pena pagar entrada por su originalidad, aunque no es apto para cualquier estómago). 10. Festivales de Edimburgo La época estival atrae a miles de turistas hasta la principal urbe de Escocia. La primera quincena de agosto es el punto álgido del verano debido a la elevada concentración de festivales: teatro, música, cine, gastronomía… También hay actuaciones diarias y un sinfín de espectáculos. Os recomendamos, por tanto, buscar con antelación entre la larga lista de hoteles, hostales, apartamentos o residencias de estudiantes que existen. Cerramos estas pistas sobre qué ver en Edimburgo con dos más para anotar en el cuaderno del viajero: la pateada hasta Calton Hill para conseguir esa estampa mítica o un paseo más relajado de Charlotte Square a Stockbridge. ¿Cómo llegar desde el aeropuerto al centro de Edimburgo? Llegar desde el aeropuerto al punto exacto de la anterior anécdota es fácil si cogéis el Airlink 100 a la salida de la terminal. Cuesta menos de 10 euros por persona (tarifa ida y vuelta) para un trayecto que dura unos 30 minutos. A partir de ese momento, preparaos para patear entre novelescas callejuelas, empinadas escaleras y recuerdos de leyendas góticas. ¡Hay mucho que ver en Edimburgo! ¿Cómo moverse por Edimburgo? Edimburgo es un ciudad pensada para el paseante, aunque con toda probabilidad lloverá  en algún momento del día. Tened en cuenta que una ‘barra libre’ de autobuses urbanos durante una jornada cuesta 4 libras. Así que con 3 viajes (a 1,60 cada uno) os saldrá más barato que pagarbilletes sueltos. Los conductores no disponen de cambio, por lo

Qué ver en Edimburgo: como recorrer la ciudad sin desfallecer en el intento Read More »

Cómo ir desde el aeropuerto al centro de Hamburgo

Bautizado en 2016 con el nombre del ex Canciller Federal de Alemania, Helmut Schmidt, el aeropuerto de Hamburgo fue inaugurado en 1911. Se ubica en el distrito Hamburg-Nord (barrio Fuhlsbüttel) al norte. Cuenta con dos terminales y un sector central denominado Airport Plaza, con tiendas, restaurantes y salas de espera. Tren del aeropuerto de Hamburgo al centro de la ciudad El aeropuerto de Hamburgo está comunicado con el centro de la ciudad mediante un servicio de trenes que funciona con soltura y de una manera muy sencilla. En apenas media hora de trayecto directo, diez paradas, esta especie de cercanías te dejará en Hauptbahnhof, estación de ferrocarril por la que a diario pasan más de 450.000 viajeros. Esto la convierte en la primera más transitada de Alemania y la segunda de Europa, tras la parisina Gare du Nord. A la entrada de la estación, perfectamente señalizada por todo el aeropuerto, están las máquinas expendedoras. Selecciona idioma en castellano (si lo necesitas). Su sistema es parecido al del metro de Madrid, ya que se paga según el destino elegido. Precio: el precio del billete es de 3,40 euros euros por persona (precio 2020). En nuestro caso, las máquinas pedían el importe justo y tuvimos que tirar de tarjeta de crédito. Frecuencia: la línea 1 de la S-Bahn opera cada 10 minutos en dirección a Blankenese. Duración del trayecto: 24 minutos desde el aeropuerto de Hamburgo a la estación de trenes. Puedes ver un plano de la red de metro y cercanías de Hamburgo pinchando aquí para ampliarlo. Taxi del aeropuerto de Hamburgo al centro de la ciudad Es una de las formas más sencillas, aunque no la más económica. Viajar del aeropuerto de Hamburgo al centro en taxi te costará unos 30 euros y tardarás entre 20 y 30 minutos, dependiendo del tráfico. Ahorrar dinero en tu viaje a Hamburgo Un consejo para ahorrar dinero en tu viaje a Hamburgo es que adquieras la Hamburg Card para viajar gratis en el transporte público (incluido el S-Bahn S1 desde el aeropuerto). Además, ofrece hasta un 50% de descuento en más de 150 atracciones turísticas. La Hamburg Card está disponible por 10,50 euros por persona y 18,50 para un grupo máximo de cinco personas (precio en 2020).

Cómo ir desde el aeropuerto al centro de Hamburgo Read More »

The Hispanic Society of America, un tesoro por descubrir en New York

En el 613 Oeste con la calle 155, al norte de Manhattan, en pleno Harlem neoyorquino, se encuentra el impresionante edificio de The Hispanic Society of America. Fundada el 18 de mayo de 1904, abrió sus puertas 4 años más tarde, en la Audubon Terrace. Su museo alberga más de 800 pinturas, 600 acuarelas, 1.000 esculturas, y 6.000 objetos decorativos, incluyendo una colección de textiles. Posee también una extensa conjunto de 15.000 grabados de diferentes épocas y más de 175.000 fotografías. Sorolla, la estrella de The Hispanic Society of America La impresionante sala dedicada a Joaquín Sorolla con los enormes lienzos que él mismo pintó por encargo, ‘Las regiones de España’, te dejará con la boca abierta. Aquí puedes ver ‘Los nazarenos’, ‘Los toreros’ y ‘El mercado’. También pueden contemplarse otras conocidísimas obras del reputado artista valenciano. Como ‘Saliendo del baño’, ‘Niños en la playa’ o ‘Retrato de Louis Comfort Tiffany’. The Hispanic Society of America fue fundada por Archer Milton Huntington, arqueólogo, bibliófilo, filántropo y poeta nacido en Connecticut. Quien influenció los estudios hispánicos en los Estados Unidos más que cualquier otra persona durante la primera mitad de este siglo. «Los intereses de Huntington eran muy amplios y compró con bastante eficacia. Él mismo estuvo excavando en Itálica en 1898, pero estalló la Guerra de Cuba y, al ser americano, tuvo que abandonar España. Siguió en contacto con George Bonsor -el anglo-francés que excavó en Carmona y Mairena del Alcor-, quien le proporcionó muchas de las piezas más importantes de su colección», según explica Manuel Bendala, catedrático de Arqueología de la Universidad Autónoma de Madrid. Hay otras joyas pictóricas que pueden contemplarse en The Hispanic Society of America. Algunas de las más llamativas son ‘Retrato de la Duquesa de Alba con mantilla’, realizado por Goya en 1797, 0 ‘Maternidad’ de ‘El Greco’. En las estanterías de su biblioteca tienen cabida más de 15.000 libros impresos antes de 1701, de los cuales hay 250 incunables. Sus estrellas: la primera edición del ‘Quijote’ o la editio princeps de ‘La Celestina’, de Francisco de Rojas. Una visita imprescindible en Nueva York, un pedazo de España en Manhattan.

The Hispanic Society of America, un tesoro por descubrir en New York Read More »

Liverpool: 10 pistas para disfrutar la ciudad más ‘british’

No todos los años uno se despide de la treintena para acercarse peligrosamente a los cuarenta. Tampoco es muy habitual en mí depender del factor sorpresa para viajar. Pero fue la editora web de Pasean2 quien me avisó con muy poca antelación del lugar elegido para celebrar mis 39 eneros. Y la primera pregunta que me hice fue: ¿Qué ver en Liverpool? Situada en el noroeste de Inglaterra, esta vieja ciudad portuaria le debe tanto a la desembocadura del río Mersey como al nacimiento de The Beatles. Hubo un tiempo en el que casi la mitad del mercadeo marítimo mundial se descargaba en sus muelles. Y, en otra época más reciente, esta urbe llegó a convertirse en epicentro de la música moderna.  Hoy en día, la economía de Liverpool le debe mucho al auge del turismo. Gracias, entre otras cuestiones, al empuje obtenido durante la Capitalidad Europea de la Cultura en 2008. A continuación, os pasamos 10 pistas para disfrutar de un fin de semana largo, ya que los vuelos desde España son relativamente baratos y más o menos cómodos. Toma buena nota de qué ver en Liverpool. Qué hacer en Liverpool 1. Empezar el día con un desayuno inglés Nada mejor que hacer en Liverpool para empezar la jornada que un buen desayuno inglés. Nosotros elegimos el de Linda’s Cafe, mítico local ubicado en el número 172 de Walton Breck Rd, en la barriada más futbolera de Inglaterra. La imagen inferior da buena fe de nuestro acierto. 2. Emocionarse en Anfield La anterior pista nos obliga a confesar que por primera vez en la historia de este blog vamos a recomendar la visita a un estadio de fútbol. Pero ojo, “This is Anfield” y “You never walk alone”. Yo entré con Marta a esta catedral balompédica. Su regalo, mi emoción. 3. Conocer los museos de Liverpool Desde el Museo de Liverpool hasta el Marítimo. O un tercero dedicado a la Esclavitud. Pasando por dos galerías de arte (Walker y Lady Lever), la victoriana Sudley House y el World Museum. Una oferta cultural variada e interesante y de acceso gratuito previa reserva en la web oficial. 4. Admirar la arquitectura que ver en Liverpool La arquitectura de esta ciudad es una mezcla de contrastes donde se impone la influencia de la Revolución Industrial en el urbanismo. Merece la pena el paseo por la zona del Albert Dock para acercarse a los viejos almacenes, hoy rehabilitados. Y rememorar el arranque de aquella era fabril. 5. Comer en Salt House Bacaro A la hora de elegir sitio para comer en Liverpool nos decantamos, en busca de una aceptable relación calidad/precio, por la céntrica y muy bien decorada, Salt House Bacaro (47, Castle Street). El menú del día es bastante completo y de la carta destacamos la ensalada de cangrejo, su risotto, el carpaccio de ternera y el vino tinto Élevé Malbec. 6. Patear la ciudad en busca de los rincones de The Beatles Hablar de Liverpool es volver a The Beatles, o al revés, ya que los expertos nunca se ponen de acuerdo. Y es que, si viajas a su ciudad natal, tendrás que hacer parada obligatoria en el club The Cavern, la exposición The Beatles Story, el callejón de Penny Lane o las estatuas de Paul, John, Ringo y George, cuya instantánea ilustra este párrafo. 7. Mover el esqueleto en The Cavern Club Liverpool Abrió sus puertas en 1957 y es uno de los imprescindibles que ver en Liverpool. Ubicado en el número 10 de Mathew Street, este club es donde Brian Epstein conoció a The Beatles el 9 de noviembre de 1961. The Beatles tocó en The Cavern en sus primeros años (292 veces entre 1961 y 1963). 8. Tomarse un respiro en Albert Dock El conjunto de edificios que se levanta junto a la desembocadura del Mersey centraliza la actividad portuaria desde hace siglos. La rehabilitación actual se conoce como Albert Dock y alberga oficinas, tiendas y varias atracciones museísticas. Como la galería Tate o las dedicadas a The Beatles. Merece la pena recorrer la zona en barcaza o en algún ferri. 9. Trasnochar en Camp and Furnace Uno de los momentos más relevantes de esta escapada a Liverpool fue toparnos con el evento gastromusical ‘Camp and Furnace’. Se celebra de forma esporádica en uno de los viejos almacenes localizados en Greenland Street. Una mezcla nocturna de food trucks, Dj’s y performances en un ambiente ideal para ir solo a ligar, disfrutar en pareja o festejar en grupo. 10. Hacer alguna excursión desde Liverpool Lime Street La estación de Liverpool Lime Street es el punto de confluencia de un buen número de compañías ferroviarias que permiten viajar en tren. Entre otros destinos, a Manchester (como nosotros en menos de una hora), Londres, Sheffield, Nottingham, Leeds, York, Blackpool, Wigan… 11. Beber cerveza en los mejores pubs de Liverpool Y no se puede acabar este artículo sobre qué ver en Liverpool sin brindar con este par de pintas Guinness. Son, en nuestra opinión, el reconfortante ideal si llueve, quieres descansar o, simplemente, te apetece ver la vida pasar en un típico pub como Ye Hole In Ye Wall, el más antiguo que visitar en Liverpool. ¿Conoces esta ciudad británica? ¿Nos recomiendas otros lugares que ver en Liverpool?

Liverpool: 10 pistas para disfrutar la ciudad más ‘british’ Read More »

Toulouse, la Ciudad Rosa y una de las joyas gastronómicas de Francia

Después de más de dos décadas sin pisar territorio francés, hemos visitado a nuestros vecinos galos en tres ocasiones a lo largo del pasado curso. Burdeos, hace unos meses, París, a final de año, y Toulouse en otoño. Esta urbe bañada por el río Garona es el destino perfecto para exprimir unos días entre coquetas calles, importantes monumentos y una variada oferta gastronómica. A continuación, os contamos qué ver en Toulouse. Una guía de lujo para conocer Toulouse Antes de ponernos en marcha decidimos pasarnos por la Oficina de Turismo situada en Donjon du Capitole, dentro de un edificio histórico que merece la pena conocer. Allí tuvimos la inmensa suerte de encontrarnos con Elena Bourdaries. Esta guía local, en perfecto castellano, no dudo en mostrarnos lo mejor que ver en Toulouse. En un paseo de casi tres horas por el centro histórico de la capital occitana. Qué ver en Toulouse Es conocida como la «Ciudad Rosa» por la predominancia de ese color en un buen número de edificios. Y ofrece al viajero un marco arquitectónico incomparable donde destacan las fachadas de estilo Haussmann que se pusieron de moda en París a lo largo del siglo XIX. Seis pisos, grandes balcones, planta baja dedicada al comercio, profusión de elementos ornamentales y ventanas abuhardilladas en los tejados. Entre las variadas plazas que ver en Toulouse nos llamó la atención la dedicada a Wilson, vigésimo octavo presidente de los Estados Unidos. Por dos motivos: el centenario tiovivo que hay en ella, todavía en funcionamiento. Y por ser centro de reunión de los republicanos españoles en el exilio. Si a estas dos curiosidades le añadimos su forma de balón de rugby, ya tenemos una parada obligatoria que hacer en Toulouse. Objetivo: ser Patrimonio de la Humanidad La ciudad gala trabaja para convertirse dentro de poco en Ciudad Patrimonio de la Humanidad. Gracias al sinfín de iglesias, palacios, conventos y monasterios que ver en Tolulouse. Y que dan fe de su herencia monumental a través de los siglos. Saint Sernín (en la imagen), Notre Dame du Taur, Saint Aubín, el conjunto de Los Jacobinos, la majestuosidad del Capitole, el claustro de Saint Pierre des Chartreux, la Catedral de San Esteban… Universidad de Toulouse La Universidad de Toulouse, una de las más importantes de Francia, fue fundada en 1229. Y de sus aulas han salido importantes humanistas como Rabelais, Servet, Etienne Dolet o Montaigne. En la actualidad, congrega a cerca de 90.000 estudiantes que se reparten en cinco departamentos. También, seis instituciones educativas, dos facultades y otras tantas escuelas de postgrado de prestigio internacional. Perfectas para cultivar la mente y también las relaciones sociales con tanto «erasmus» suelto. Capitolio El edificio del Capitolio es la sede del ayuntamiento. Su construcción se remonta al siglo XII y se erigió en honor a Júpiter. Todavía conserva la antigua mazmorra y las ocho columnas en honor a sus primeros cónsules. En su interior se puede visitar un bello patio o subir la majestuosa escalera. Y, si te animas, adentrarse en el salón de plenos u observar escenas típicas que ver en Toulouse a través de sus inmensos murales y cuadros de la belle epoque. Jean Jaurès es uno de los personajes más importantes de Toulouse. Nació en el cercano pueblo de Castres allá por 1859. Fue profesor de Filosofía, fundador del periódico L’Humanité y convencido socialista desde muy joven. Murió asesinado en 1914 por un ultranacionalista. Este hecho le sirvió a León Trotsky para decir de él que «un atleta de la idea que cayó en la arena combatiendo el más terrible azote de la humanidad: la guerra». Enfrente del Capitolio se pueden observar los interesantes murales que dibujó el artista Raymond Moretti en el techo de los soportales. Esta galería al aire libre que ver en Toulouse contiene todo tipo de símbolos vinculados a su historia. Como la resistencia a la invasión nazi o la contienda civil española. Y rugby, música, aeronáutica, los visigodos e, incluso, cantantes de tango como Carlos Gardel. Muchos piensan que es argentino cuando es oriundo de este lugar. Una ciudad en torno a un río, el Garona El río Garona a su paso por la villa ofrece una de las estampas más bellas que ver en Toulouse. Un ejemplo de ello es el Pont Neuf, que conecta la barriada de Saint Cyprien con el centro. O las vías fluviales del Canal del Midi, una colosal obra de ingeniería para unir el Mediterráneo con el Atlántico. Permite navegar de manera reposada, sin sobresaltos ni mareos, disfrutando del paisaje y, a ser posible, de los vinos y quesos de la tierra. Otro de los reclamos que ver en Toulouse son sus patios. Muchos de carácter privado, fueron patrimonio de la nobleza primero. Y de la alta burguesía, después. Algunos se pueden visitar, como el de la imagen. O los de Brucelles, Dumay, du Vieux y Bemberg, estos dos últimos dentro de los museos del mismo nombre. Traspasar sus puertas para admirar los diferentes estilos de construcción da una idea de la vida cotidiana en comunidad que practicaban sus antiguos moradores. Cuando, en 1943, Francia sucumbe al avance de las tropas nazis durante la Segunda Guerra Mundial el país queda partido en dos. El norte, bajo influencia alemana. Y el sur, controlado por el Gobierno de Vichy. En Toulouse se llegan a organizar hasta diez grupos de resistencia. Serían fundamentales para consolidar la deseada liberación con el General de Gaulle al frente y los conocidos apoyos aliados por tierra, mar y aire. Puy, Tours o Limoges son tres de los caminos franceses que llevan a Santiago de Compostela. El cuarto se denomina Vía Tolosana o Arletanensis. Y pasa por Toulouse, cuya influencia jacobea es notable en muchos edificios. Esta ruta, una de las más antiguas, parte de Arlés y atraviesa los Pirineos por Somport. Dicen que era la más utilizada en la Edad Media por los peregrinos procedentes de Italia o por los que hacían el trayecto inverso hacia Roma. Desde que pisamos Toulouse teníamos ganas de comprobar el ambiente que se vive en un campo de rugby. Nunca imaginamos que disfrutaríamos

Toulouse, la Ciudad Rosa y una de las joyas gastronómicas de Francia Read More »

Atrio Restaurante Hotel, un Relais & Chateaux en el corazón de Cáceres

Acudir a Extremadura en pleno verano puede suponer un agobio para gente del norte como nosotros. Si la convocatoria la hace tu mejor amigo porque quiere celebrar su boda en una finca de la provincia de Cáceres, la cosa cambia. Y si, además, Marta, la editora de Pasean2.com, concluye que la parada en la Capital Gastronómica de 2015 es más que obligatoria, no queda otra que tomar una decisión: ¿comemos en Restaurante Atrio y, de paso, nos alojamos allí? Seis meses antes de la cita hicimos nuestros cálculos y observamos que la oportunidad se presentaba única para experimentar lo que nosotros denominamos «Turismo Gastronómico». Consiste en viajar, pasear, comer y contar. Sin prisas, sin coches, sin niños. En el momento de escribir esta reseña nos hemos dado cuenta que Atrio representa un concepto mucho más amplio de lo que hemos conocido alrededor de esta península y en otros rincones del mundo. Casa, comida y bodega. Así vamos a estructurar esta exigente entrada. Pero, antes, permítanme una breve pincelada sobre Cáceres. Marco de esta aventura y ciudad Patrimonio de la Humanidad gracias a la herencia histórica sobre la que se asienta. Restos del Neolítico, vestigios romanos, legado visigodo, influencia almohade, arquitectura medieval, cuna conquistadora y camino de Sefarad. Entre otras muchas referencias que darían para abrir un blog o una enciclopedia, según se mire. Hotel Atrio Cáceres Este «Relais & Chateaux» de nueve habitaciones y cinco suites se levanta intramuros. Concretamente, en la plaza de San Mateo, junto a la iglesia del mismo nombre y al lado del Palacio Ulloa, ambos del siglo XV. Atrio es hoy por hoy otra joya arquitectónica salida del prestigioso estudio “Mansilla y Tuñón Arquitectos”. Para dar cabida a un impresionante restaurante con bajada a la bodega en la primera planta, un hotel de vanguardia en la segunda y una muy calculada piscina en la azotea. Todas las estancias están equipadas con suelo radiante, televisión Loewe y mobiliario escandinavo de diseño. Que, unido a los cuadros de importantes pintores contemporáneos, provocan en el viajero la inevitable tentación de resguardarse. De no salir, de quedarse para siempre leyendo un libro, escuchando el lejano bullicio de las calles o, simplemente, duchándose, con medida, por supuesto. Restaurante Atrio Cáceres Explicaba Ferrán Adrià en una crónica firmada por el periodista placentino Antonio Armero que «no hay en el mundo sitios como restaurante Atrio y no hay que olvidar que, en el mundo actual, Cáceres compite con Pekín». Además de sus dos Estrellas Michelin, a mí personalmente me llama la atención que el escritor Manuel Vázquez Montalbán incluyera la antigua versión de Atrio en su “Guía de Restaurantes Obligatorios”. Casi nada. Debo decir que la propuesta del cocinero y fundador, Toño Pérez, no deja indiferente a nadie. Nuestra degustación en Restaurante Atrio Cáceres arrancó con unos macarons con remolacha. Estos dieron paso a una zanahoria acompañada de ortiguilla e hinojo. Seguida de unos falsos guisantes y un bloody mary con helado de cebolletas. A continuación llegó el turno de la ostra canalla, con papel de frutos rojos y kimchi, la cigala verde con pan de algas y el carabinero al cerdo ibérico. El protagonista del tercer acto fue el solomillo de retinto en dos pases: en tartar con sorbete de mostaza, y asado con costra crujiente de hierbas. Antes del postre probamos su Torta del Casar en contraste con membrillo y aceite especiada. Y en el cierre final estuvieron presentes piña, cereza y golosinas. Bodega de Restaurante Atrio Cáceres José Polo, la otra gran mitad de Atrio, confesaba en una entrevista concedida a Selectus Wines que, tras abrir un vino de 1939, reparó “en lo que podía ser la España de ese año con una guerra a cuestas, casi sin hombres para recoger la uva”. Toda una declaración de intenciones en palabras del mejor jefe de sala según la Real Academia de Gastronomía e ideólogo de una bodega única en España. El sótano de esta casa tiene más de templo dedicado al dios Baco que de simple sucesión de estanterías repletas de botellas. Es esta una formidable aventura enológica que se remonta a cosechas que superan los 200 años de antigüedad. Donde el siglo XIX y el XXI se dan la mano a través de un hilo de colores tintos, blancos y, a veces, dorados.  Si, además de ver las joyas, puedes comprobar cómo te quedan, suponemos que la atracción aumenta. Eso nos pasó a nosotros a la hora de elegir el vino en una carta que incluye cientos de referencias. Y que se presenta en un tomo de formato catedralicio. Es de justicia aclarar que hubiera sido imposible acertar sin la inestimable ayuda del sumiller José Luis Paniagua, un profesional de los buenos, sin estridencias, preparado para explicar a cada cliente el arte del buen beber.  Nos gustó: la relación calidad – precio de la oferta especial que escogimos en su web para una noche y una comida o cena. Lo peor: la resaca posterior a la boda que nos impidió degustar el que dicen es uno de los mejores desayunos de España.

Atrio Restaurante Hotel, un Relais & Chateaux en el corazón de Cáceres Read More »

Hotel Valencia Center, alojamiento frente a la Ciudad de las Artes

Situado a 400 metros de la Ciudad de las Artes y las Ciencias, el Hotel Valencia Center es una buena opción para alojarse en la Ciudad del Túria en cualquier época del año. Este cuatro estrellas dispone de 140 habitaciones, sauna, gimnasio y una pequeña piscina exterior. Hoteles Center es una cadena relativamente joven con establecimientos situados estratégicamente en Barcelona, Sevilla, Córdoba, Badajoz y Granada. El de la Ciudad Condal, Casa Fuster, un cinco estrellas gran lujo ‘monumento’, es su buque insignia. El desayuno del Hotel Valencia Center se sirve en un amplio salón y cuenta con todo lo necesario para empezar la mañana con mucha energía: embutidos, fiambres, cereales, fruta fresca, bollería y una buena variedad de panes. El Hotel Valencia Center dispone de bar, servicio de habitaciones y un restaurante que sirve cocina mediterránea. Si estás cansado después de un día de turismo por la ciudad, su cafetería ofrece una pequeña carta con diferentes opciones de picoteo: sándwiches, hamburguesas o ensaladas. Pero, también, carnes, pescados y arroces. En la última planta hay un pequeña piscina donde refrescarse. Echamos en falta una zona de solárium más amplia, ya que había muy pocas tumbonas, unas 5, y en tan poco espacio apenas queda sitio para colocar una toalla. Nos gustó del Hotel Valencia Center – La conexión wifi gratuita. – La buena comunicación que tiene por autobús con las playas y el centro de Valencia. – La terraza, perfecta para relajarse leyendo la prensa o bebiendo un té. – La amabilidad del personal de recepción. – La limpieza de la habitación, impoluta. – La carta de almohadas. No nos gustó – Una vez más y en un hotel de Valencia, la tierra por excelencia de los cítricos, el zumo de naranja no era natural. Si buscas restaurantes en Valencia, aquí te dejamos nuestras recomendaciones. Créditos fotografías © Hotel Valencia Center

Hotel Valencia Center, alojamiento frente a la Ciudad de las Artes Read More »

Andén Cero Madrid o la fascinante historia del metro de la capital

Si te apetece conocer un sitio diferente, te invitamos a visitar Andén 0 Madrid, en Chamberí. Situado en una antigua estación de metro, la misma que da nombre al barrio, es fiel testimonio de los comienzos de este medio de transporte en el que cada día se desplazan millones de viajeros. En Andén 0 podrás conocer un poco mejor la historia del metro de Madrid. Y comprobar de primera mano cómo eran sus taquillas, tornos e, incluso, la publicidad de la época, todo ello muy bien conservado. Se han restaurado muros, bóvedas, mobiliario y andenes originales, como si de una estación de 1919 se tratara. La estación de Chamberí pertenece a la primera línea de metro que se inauguró en la ciudad. El Ministerio de Obras Públicas decidió cerrarla en 1966 ante la imposibilidad técnica de ampliarla por su situación en curva -que puedes sentir perfectamente al pasar por ella entre Bilbao e Iglesia-. Horarios Jueves: de 10:00 a 14:00 horas Viernes: de 10:00 a 19:00 horas. Sábados: de 10:00 a 19:00 horas Domingos: de 10:00 a 15:00 horas La entrada es gratuita hasta completar el aforo. Último acceso 30 minutos antes de la hora de cierre. Cada hora en punto hay visitas guiadas. ¿Cómo se accede a Andén 0 Madrid? El acceso está en la Plaza de Chamberí, esquina con las calles de Luchana y Santa Engracia. Te gustará por su singularidad y es un sitio perfecto para ir con niños. No te pierdas el audiovisual que emiten cada media hora para descubrir todos los entresijos de una construcción tan magna como es el Metro de Madrid.

Andén Cero Madrid o la fascinante historia del metro de la capital Read More »

Scroll to Top
Skip to content